Por Fernando Gutiérrez Meza
Sorpresiva movilización se registró al medio día de ayer en el cruce de avenida México y calle Abasolo contra esquina de palacio de gobierno, lugar en que fue detenida por casi tres cuartos de hora una camioneta tipo Cheroke color verde, que era manejada por un joven que llevaba a bordo armas de alto calibre, según se comentó entre los ciudadanos que ahí pasaban y se detuvieron para ver qué sucedía.
Dicha acción fue realizada por personal del ejército que seguramente recibió alguna llamada sobre la camioneta que llevaba armas, lo que originó que de inmediato se procediera al respeto siendo en ese crucero de la capital nayarita en que dieron alcance al transporte que fue revisado.
La camioneta tipo Cheroke color verde no llevaba consigo placas de circulación, lo cual hizo más sospechoso el asunto, más en estos momentos que las diversas corporaciones trabajan en la lucha contra el crimen organizado y han logrado regresar a la entidad nayarita la tranquilidad que hasta hace un año se estaba perdiendo.
Tras las indagaciones de los militares descendió del vehículo una persona de tez morena de algunos treinta años de edad, quien en todo momento trajo en su mano un teléfono celular, para luego arribar al mismo crucero de México y Abasolo una persona que portaba una pistola en la cintura, quien en todo momento estuvo presente y haciendo varias llamadas con su aparato de comunicación.
Se supo que la persona armada era nada menos que el encarado del departamento de secuestros de la Procuraduría de Justicia, no obstante, parecía que los militares no estaban del todo convencidos y pasaron minutos para corroborar al respecto, lo que hizo que sus jefes tanto de un lado como del otro se comunicaran entre sí y finalmente dejar todo como estaba.
Sin embrago, transcurrieron alrededor de tres cuartos de hora entre las llamas de los superiores, y al paso de ese tiempo cada quien todo sus vehículos y se retiraron del transitable crucero en que mucho llamaron la atención.
En la camioneta Cheroke se retiró el joven de tez morena que vestía pantalón de mezclilla y camisa negra, al que lo acompañaba una mujer de quien se presume es empleada de la Procuraduría de Justicia.
Aunque se trató de indagar sobre el suceso, todo parece indicar que se trataba de un empleado de la Agencia Estatal Investigadora, aunque hasta el momento no se tiene un informe oficial en torno al asunto o si se trató de una llamada anónima de mal gusto.
No obstante, el personal de las distintas corporaciones como ellos lo refieren cuando realizan detenciones o indagaciones debe poner el ejemplo, pues de lo contrario todos son sospechosos al manejar con carros de procedencia dudosa; pues en el caso en referencia los militares solamente cumplieron con su función como parte de la lucha contra la delincuencia organizada que implementan en el país.