Por Óscar Verdín Camacho


Mientras en hospitales y centros de salud hay graves carencias de medicamentos, en el Almacén General de los Servicios de Salud auditores del Órgano de Fiscalización Superior (OFS) encontraron, metafóricamente hablando, el desmadre: medicina caduca por cientos de miles de pesos.

Y aunque los Servicios de Salud han solicitado a distintas áreas administrativas que haya un mayor control en ese sentido, el OFS ha iniciado procedimientos para que 261 mil 334.52 pesos sean regresados a las arcas públicas por parte de ex funcionarios implicados en esta grave situación.

Lo anterior forma parte de una observación a las cuentas del 2011.

Pero esa locura administrativa no sólo se presenta en Tepic. Por ejemplo, otra observación, ahora en el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), precisa que en el almacén jurisdiccional II con sede en Compostela, también se encontró medicamento caduco con valor de 39 mil 974 pesos.

Además, en distintos centros de salud no hay mecanismos de control para identificar la medicina próxima a caducar, por lo que las cifras por caducidad seguramente son mayores.


FALTA DE SUMINISTRO


Pero mientras por un lado se presenta el problema de medicamento caduco, resulta evidente la carencia del mismo en hospitales y centros de salud, la falta de suministro a pesar de las necesidades, lo que echa abajo cualquier discurso oficial.

Un ejemplo: en la unidad médica de la colonia Cuauhtémoc en Tepic, el uno de abril del 2011 fue requerido Paracetamol tab 500 mg c/10tabs. La solicitud fue por 218 unidades pero sólo se surtieron 50, según se asienta en la auditoría.

Otro caso: en el centro de salud de Francisco I. Madero (Puga), el 11 de abril del 2011 se solicitaron 144 Bencilpenicilina procainica con cristalina, pero el surtido apenas llegó a 30, habiendo un faltante de 114.

Uno más: en la unidad de la colonia Venceremos, el 30 de septiembre del 2011 se requirieron 15 Gentamicina sol. iny. 20 mg, pero únicamente llegaron tres. Y así por el estilo los numerosos casos de la muestra auditada.

En la misma fecha y unidad médica, fueron requeridos 150 Bencilpenicilina procainica con cristalina susp. iny. de 400,000 ui. fco. amp. y diluyente de 2 ml, pero únicamente ingresaron 100; y también faltaron otras 50 unidades de la citada suspensión, ahora en concentración de 8000,000 ui. fco amp. y diluyente de 2 ml.

En estos últimos casos ya había iniciado la actual administración de gobierno.

De acuerdo con la documentación hecha pública por el Órgano Superior de Fiscalización (OFS) sobre la auditoría de 2011, también fue revisada una muestra de 152 recetas médicas expedidas en las unidades de las colonias Venceremos, 26 de Septiembre y Cuauhtémoc, así como en los poblados Francisco I. Madero y Lo de Lamedo.

La intención era verificar si la medicina dictada por los médicos era surtida por completo, confirmando que de los 479 medicamentos indicados, se surtieron 382, por lo que el resto debieron ser comprados por los ciudadanos e incluso se encontraron nueve medicamentos prescritos pero que no forman parte del cuadro básico de medicamentos.

Lo anterior confirma, documentalmente, que no se cubre la entrega del medicamento al 100 por ciento.


AGUJEROS EN ALMACÉN


El Órgano de Fiscalización también alerta que el almacén de los Servicios de Salud presenta graves irregularidades, no sólo administrativas sino en el inmueble como tal, entre ellas la de una inadecuada ventilación ya que los ventanales no protegen del agua o polvo, o que algunas láminas presentan goteras y otras están rotas, e incluso, tienen que utilizarse plásticos para proteger los productos que ahí se guardan.

También hay áreas de difícil acceso porque en los pasillos se encuentran objetos diversos, como cajas de archivo muerto y muebles viejos.

Tampoco existe normatividad para el manejo específico de los artículos de consumo y bienes resguardados, y no existe la práctica de algún método para el control de las entradas y salidas de almacén. No se lleva un control adecuado para el manejo de los insumos en su conservación, almacenamiento y recepción

Es decir, una locura de administración en los Servicios de Salud al menos en 2011, según la citada auditoría.