*La polémica por la beca académica otorgada por Estados Unidos a Felipe Calderón
*El Terminator del imperio es becado por haber asesinado a más de cien mil mexicanos
*Y desaparecido por lo menos 25 mil inocentes
*Calderón indigno de ejercer la cátedra en Harvard, opinan ciudadanos mexicanos y estadounidenses
*Pero sus reclamos sólo encuentran la sordera oficial de la gran potencia
*Mientras el pueblo de México reclama justicia, el coloso del norte lo premia por haber seguido su política criminal y empobrecedora
En vez de que el gobierno mexicano someta a juicio al ex presidente, Felipe Calderón, por todos los crímenes cometidos durante su nefasto sexenio, sin ningún rubor lo protege ante la impotencia del pueblo de México, el cual esperaba ingenuamente que con el arribo a la presidencia de la República, del priísta Enrique Peña Nieto, se haría justicia a las víctimas de la violencia que prevaleció todo el régimen calderonista.
A pesar de que existe una demanda ciudadana en contra del ex mandatario, para fortuna de éste—hasta lo que se sabe—no tuvo eco ni en los tribunales mexicanos ni en los del extranjero, al contrario, fue premiado con una beca en la Universidad de Harvard, ni más ni menos que el laboratorio de la mayoría de los presidentes que hemos tenido durante los últimos años.
La beca académica que otorgó la citada Universidad a Felipe Calderón, es una falta de respeto para los mexicanos y da cuerpo a una hipótesis difícilmente irrebatible, esto es, que el imperio estadounidense siempre nos ha impuesto a los presidentes, los que luego de cumplir con su mandato son acogidos benévolamente, no por haber servido a México, sino por haberse subordinado a sus bastardos intereses y a su política colonizadora.
Por supuesto que en las elecciones federales de 2012, las televisoras jugaron un papel importante y decisivo para apuntalar el triunfo de Enrique Peña Nieto, pero detrás de estos poderosos consorcios estuvieron los siniestros tentáculos de Estados Unidos, que son los verdaderos electores principalmente cuando se trata de comicios presidenciales, es pues el gobierno estadounidense el que decide quien habrá de ser nuestro presidente, en una clara muestra violatoria del principio de la no intervención o de la libre determinación de los pueblos a elegir democráticamente a sus gobernantes.
Esta situación se ha venido dando desde hace décadas, y por un tiempo el agraciado de nuestro vecino del norte fue el Partido Revolucionario Institucional, que gobernó nuestro país más de setenta años. Pero cuando Estados Unidos consideró necesario—porque así le convenía—cambiar de partido, llevó a la primera magistratura al panista Vicente Fox y posteriormente a Felipe Calderón. El primero se caracterizó, entre otras cosas, por llevar a cabo una política a todas luces proyanqui y en lo interno por un derroche vergonzoso de los dineros del pueblo, así como por el enriquecimiento exorbitante de sus colaboradores y familiares en menoscabo del pueblo de México, mientras que el segundo, se distinguió por una política criminal cuya huella está demasiado fresca en la memoria de los mexicanos.
Sin embargo, para los estadounidenses Felipe Calderón se irguió como un héroe, en uno de esos personajes creados en los estudios cinematográficos de Hollywood, como el legendario Rambo o en un Terminator, probablemente por esta razón, los gringos decidieron otorgarle la medalla de oro al michoacano, consistente en una beca que lo habilita para impartir clases en la prestigiada Universidad de Harvard, en la cual, seguramente dará clases de cómo exterminar a las bandas de criminales, o de todo tipo de personas con cara de narcotraficante o de terrorista.
Calderón es un experto criminólogo, aunque no en el sentido científico de la palabra, sino por ser él mismo un consumado criminal que acabó con la vida de más de cien mil ciudadanos, lo que para el gobierno estadounidense fue todo un éxito del presidente mexicano, que demostró tener agallas para combatir al crimen organizado, lo que ningún otro presidente había hecho, consideran los Estados Unidos.
En este contexto, la prensa internacional, como el diario Online da cuenta de la polémica que ha generado el cargo de docente de Felipe Calderón en la Universidad de Harvard. El prestigiado diario señala que dicho premio se debe a que durante su sexenio al frente de la presidencia, es porque (Calderón) encabezó un asalto a la delincuencia organizada que sumió a México en una crisis de derechos humanos.
Sobre el particular, Marion Lloyd, ex alumno de Harvard e investigador de la UNAM, escribió para Chronicle of Higher Education que el mensaje que da Harvard con la designación de la beca al ex mandatario es erróneo. Con la adjudicación de una beca de alto perfil de Calderón, la Universidad está diciendo al mundo que los ex dirigentes, a pesar de tener un liderazgo cuestionable, son dignos de reconocimiento, apunta Lloyd.
Mientras que The Huffington Post destaca que otra de las vías por las cuales ciudadanos de Estados Unidos y México se están inconformando, es a través de la página change. org, sitio web donde cualquiera de nosotros puede publicar una petición para que sea comentada y firmada por los usuarios. Unos de ellos es Jhon Randolph, quien trabajó en la patrulla fronteriza de Estados Unidos durante 26 años, quien cuestionó en el portal la contratación del ex presidente Felipe Calderón, que gobernó México de 2006 a 2012.
Ha habido miles de ciudadanos mexicanos que han pedido asilo en Estados Unidos desde 2006 debido a la guerra contra el narcotráfico. Y aun así, ¿seleccionan al ex presidente Felipe Calderón para ser un miembro de Harvard y para interactuar con los estudiantes de la escuela Kennedy durante un año completo?, escribió en change. org, petición que ha recibido más de 7 mil 500 firmas. Además de la Jhon Randolph, existen a la fecha 3 mil solicitudes más que a través de este sitio de internet han pedido reconsiderar la permanencia de Felipe Calderón en la citada institución.
Así, Eduardo Cortés Rivadeneyra tituló su texto Harvard: Revierta la contratación de Felipe Calderón, en el cual expone una serie de datos como razones para quitarle la beca al ex jefe del Ejecutivo mexicano, ésta tiene más de 2 mil firmas recabadas. Más todavía, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, durante el sexenio de Calderón la deuda pública se disparó en un 122 por ciento; sumó 7.3 millones de pobres, según la CONEVAL; tiró a México 33 lugares en el índice de corrupción, según Transparencia Internacional; México ocupa el último lugar en calidad educativa, de acuerdo con la OCDE y su fallida guerra dejó más de cien mil muertos y 25 mil desaparecidos, según México Evalúa y el listado de la PGR.
Con todo, se espera que el ex presidente mexicano asuma en este mes la docencia en Harvard, a menos que las diversas organizaciones académicas, empresariales y líderes sociales detengan las aviesas intenciones del gobierno estadounidense, dado a que de llevarse a cabo la admisión de Felipe Calderón, como brillante catedrático, sería una burla más para un pueblo agraviado como México.