Por: MARIO LUNA

Como medida de presión y de intimidación a la misma vez, la dirigencia del SUTSEM, encabezada por Águeda Galicia Jiménez, convocó a todos sus agremiados de manera obligatoria a que marcharan este pasado sábado en protesta de lo que ellos llaman y consideran una pésima administración municipal del alcalde Héctor González Curiel.

En esta marcha se le unieron maestros de la sección 20 del SNTE, quienes obligados también por Liberato Montenegro Villa a través del dirigente de esa organización Roberto Ávila Arciniega, se unieron a dicha marcha, la cual una vez más desquicio el tráfico de las principales calles y avenidas de la ciudad.
Es inocultable, que la magnitud de dicha marcha por sus participantes, es de considerarse, ya que una de las pretensiones de Águeda Galicia, fue precisamente que el gobierno estatal, así como los presidentes municipales, al igual que la dirigencia de su partido el PRI, analizaran y vieran el poderío de liderazgo que tienen, pero sobre todo el aviso ya está dado, o el PRI nos apoya o sencillamente nos vamos a apoyar en estas próximas elecciones a otro partido de oposición, sobre todo cuando está a la vista una alianza opositora.
Sin duda alguna que quiere meter miedo con este tipo de marchas obligadas y no por conciencia de los trabajadores, ya que si bien, los participantes de esta marcha fueron muchos, es también de reconocer que la inmensa mayoría fue porque los obligaron a marchar so pena de rebajarles tres días de su salario, por lo que con esa amenaza tuvieron que marchar, lo que habla de que si la impresión que se quiere dar al PRI de que toda esa gente puede abandonar las filas de ese partido para irse a engrosar a la oposición, eso es una visión y estimación muy falsa.
Hay que recordar que ya Águeda Galicia traicionó al PRI, cuando por primera vez la oposición ganó la gubernatura de Nayarit, apoyó abierta y descaradamente a Toño Echevarría y luego anduvo muy de la manita con Martha Elena García en sus aspiraciones locas de ser también ella gobernadora, pero fue lista, nunca renunció al PRI y hoy sin duda alguna pretende hacer lo mismo.

Es de reconocerse también que los ayuntamientos y en este caso particular de la administración en Tepic, su alcalde Héctor González Curiel, debe de cumplir de manera total con sus obligaciones al pagarles sus salarios completos a los trabajadores, más cuando existen prestaciones económicas del año pasado como es el mismo aguinaldo y que no se les ha pagado en su totalidad, eso es muy reprobable, de ahí que si la tesorera, no tiene la capacidad para buscar los mecanismos necesarios para pagarles, sencillamente hay que cambiarla, porque el trabajador devenga su salario y trabajan por necesidad y no por gusto.