Por: Francisco Pérez Gómez

En pasadas columnas me permití respetuosamente comentar sobre los motivos de la dimisión del Papa Benedicto XVI, de la misma manera permítaseme comentar ahora sobre las consideraciones que habrán tomado en cuenta los 115 cardenales para elegir al ahora Papa Francisco. Tales puntos pudieron ser los siguientes: El catolicismo pasa por periodos difíciles, la feligresía católica debido a el comportamiento indigno de algunos sacerdotes ha abandonado la religión católica y se ha ido a ingresar otras religiones; la increíble riqueza de algunos prelados y su modo de vida que llevan entre lujos y privilegios muy diferente a la vida austera y de pobreza que llevo el Redentor; La vida doble de algunos sacerdotes; la escandalosa situación financiera del llamado Banco del Vaticano; la situación interna de los bandos incrustados en el Vaticano; tal situación requerían sin duda de un líder estricto, pero justo, con características de intelectualidad y carácter que pusiera orden con la debida justicia, que no fuera ostentoso y que uniera con credibilidad y con maneras puramente cristianas a los hijos pródigos para volverlos al carril. Luego pues, se entiende la elección de Francisco, el primer papa jesuita cuyas actitudes y pensamiento ideológico confluyen en ese sentido para sacar avante la fe católica y seguir depurando al clero de tales deshonras. Muy difícil la tarea, y el sacrificio es muy grande porque desde hace siglos se cometen abusos en nombre de Dios por esos hombres que deberían de ser ejemplo de honestidad y bondad. En fin, hombres son y no escapan a los deseos terrenales.

El Ex cardenal Jorge Mario Bergoglio al tomar el nombre de Francisco como homenaje al Santo Francisco de Asís, mandó un mensaje directo a los católicos y se constituyó asimismo como un símbolo para retornar a la senda de humildad y pobreza. el Pontífice número 266 de la Iglesia Católica como buen jesuita aplica la pedagogía antes que el anatema y esta estrategia es la que necesita en estos momentos la iglesia católica, cuando en lugar de evangelizar a los fieles, les manda amenazas, castigos y excomuniones. La profecía que habla acerca del Papa negro, está sujeta a múltiples interpretaciones, algunas se refieren a la historia de su orden, porque de los jesuitas proviene el término Papa Negro, debido a la influencia que tuvieron en el pasado en el seno de la Santa Madre iglesia; no es un secreto que esta orden fue expulsada de algunos países, entre ellos México, por haber promovido un tipo de educación que iba en contra de las necesidades jacobinas del momento. La pedagogía, es pues, su fuerte; Pero no es la única cualidad de Bergoglio que cuenta entre otras virtudes con la del trato cercano con su feligresía, la austeridad en que se desenvuelve y el compromiso y la fidelidad al evangelio. También, puede que efectivamente sea el Papa del final de los tiempos, dada la inmensidad del trabajo reformador que le espera.

Otro desafío que ya está enfrentando el Nuevo Papa es el despertar la solidaridad por los pobres y promover la justicia social en Latinoamérica el cual lo iniciara en su próxima visita evangélica a Brasil en Julio próximo. Por lo pronto en un acto de humildad Francisco se entrevisto con el Papa Emérito Benedicto XVI, con quien habrá comentado sobre los grandes compromisos que afronta la Iglesia Católica y sobre los retos prioritarios que habrán de renovarse para la recuperación de la Fe Católica.

Es probable que a mediano plazo nuestro País reciba al Santo Padre debido a la invitación respetuosa que le hiciera Enrique Peña Nieto y en la que sin duda alguna los católicos del pueblo de México lo recibirán como a su Máximo Líder mundial, guía y representante Terrenal del Maestro redentor.


Esperemos y comentaremos.frago2009@hotmail.com