- Una obra importante jamás llega tarde.
- Ney González y su carretera a San Blas que  prometió en la campaña a la presidencia municipal.
- Las elecciones próximas por la gubernatura serán para el PRI de verdadero riesgo.

Por: Roberto Cervantes Flores.-

Cuando Ney González se encontraba en plena campaña por la presidencia municipal de Tepic, reconoció que el municipio de San Blas no se vería favorecido ni en la producción agrícola ni en el turismo, si no se construían vías de comunicación que permitieran un mejor acceso.

Fue entonces que se le ocurrió y prometió que, siendo presidente municipal de Tepic construiría una carretera de cuatro carriles a San Blas mediante la que, de Tepic a ese lugar, se harían quince minutos solamente.

Por supuesto que sus detractores no perdieron oportunidad y señalaron que esa era una promesa imposible de cumplir, sin embargo, Ney gestionó y tocó puertas en diferentes oficinas de la ciudad de México, sin encontrar respuesta satisfactoria para lograr el compromiso que adquirió en campaña.

Cuando el periodo de ese gobierno municipal estaba a punto de concluir, actores políticos contrarios al gobernante señalaron con índice de fuego el hecho de que Ney no haya cumplido ese compromiso.

Ahora, a cuatro años de estar al frente del gobierno de Nayarit, faltando exactamente dos para concluir su sexenio, Ney toma revancha y se saca la espinita; habiendo sido escuchado en la capital del país y, con el respaldo de las finanzas estatales, Ney cumplirá esta promesa que se había quedado en el tintero.

Con ello San Blas, el tercer municipio que integra la marca Riviera Nayarit se integrará en los hechos al desarrollo turístico de la mano con Compostela y Bahía de Banderas. Por si fuera poco, el municipio de San Blas es ahora uno de los principales productores de mango, cuya exportación será más ágil con esta nueva vía de comunicación. Una obra de este tipo pues, jamás llega tarde…

Ney González llega al tercer cuarto de su administración y empieza la caída. Los reflectores pues, ahora se comenzarán a centrar en los aspirantes, pensando que cualquiera de ellos podría ser el próximo gobernador de Nayarit.

Sin embargo, entre los priístas no debe existir tanto entusiasmo o mejor dicho, deberían hacer conciencia que la próxima elección por la gubernatura no será tan fácil debido a que enfrente hay aspirantes con reales posibilidades.

Cuando Antonio Echevarría le ganó al candidato priísta Lucas Vallarta, se juntó el agua con el aceite. Fue una negociación cuya única finalidad fue sacar del gobierno del estado al PRI, tras un desastroso y represivo gobierno de Rigoberto Ochoa Zaragoza.

En ese tiempo se gestó una alianza de partidos, donde por primera vez se juntó el agua con el aceite y el PRD junto con el PAN y toda la chiquillada, se fueron encima del PRI logrando derrotarlo, cosa que nadie podía creer.

Ahora, en lo que serán las elecciones venideras, este es un riesgo en el cual se debe ir pensando, pues por el lado del PRD hay ahora una dama que amenaza y fuerte; se trata nada menos que de la esposa de aquel señor que le ganó en el 99 al PRI: Martha Elena García de Echevarría.

Por el otro lado está Ivideliza Reyes bajo las siglas del PAN, ambas diputadas federales. Si estas dos fuerzas se juntaran, entonces podríamos estar hablando de serios problemas para el PRI gobierno. Ojalá eso no suceda porque está claro que ni el PAN ni el PRD saben gobernar… Gracias por sus comentarios al 32213 71315 o a juicio_publico@hotmail.com