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PARTIDOS DE ESTADO

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27 / Octubre / 2014

Hace más de 150 años Carlos Marx y Federico Engels escribieron el Manifiesto Comunista. En él se aborda la problemática de la sociedad capitalista y se vislumbran muchas de las situaciones del actual capitalismo, del capitalismo global. El solo hecho de percibir a tal distancia en el tiempo, algunas de las cuestiones actuales del modo capitalista de producción, ya nos habla de la potencia del método materialista dialéctico de Marx y Engels, del método lógico-histórico de abordar los problemas. Esto es significativo porque en ese libro histórico de la clase obrera se resuelve el carácter de la relación del Estado y del Modo de producción.

En el manifiesto comunista subyace la idea del Estado como un instrumento de dominación de la clase dominante y por ende, de un medio al servicio de la clase dominante, al servicio de los intereses de dicha clase. En este sentido quienes gobiernan adquieren el carácter de administradores de las políticas públicas que la clase dominante dicta, esto es, administradores del Estado al servicio de los intereses generales de la clase capitalista y de los intereses particulares de la sub clase capitalista transnacional.

Bajo esta perspectiva todos los partidos políticos que cuentan con su registro de validez oficial ante el Instituto Nacional Electoral adquieren la categoría de partidos de Estado; son de Estado porque estos partidos reciben financiamiento público. El Estado destina, de los fondos fiscales, una parte para, a través del INE, sostener el funcionamiento de tales partidos políticos. Los mecanismos para acercarse o alejarse de ellos son complejos. Entre otros está el recurso de los votos. Por cada voto de diputado que el partido político en cuestión le haga llegar al INE, el Estado mexicano a través de este instituto le paga a dicho partido una cierta cantidad de dinero. A este fondo le llaman prerrogativas. De esta forma los partidos con mayor número de votos reciben mayor cantidad de dinero o mayores prerrogativas.
En esta lógica todos los partidos con registro como son el PRI, PAN, PRD, PT, MC, etc., son partidos de Estado al servicio de los intereses generales del capitalismo y de los particulares de los capitalistas transnacionales. Su pertenencia al Pacto por México lo único que hace es reforzar su carácter de partido al servicio de la clase dominante. Y el hecho de haber mantenido una actitud aparente de indisciplina respecto a los acuerdos del Pacto no invalida al partido político en cuestión su función de reforzador de las instituciones capitalistas, de colaborador del capitalismo.

El financiamiento público a los partidos políticos ha sido el mejor cemento que ha tenido el Estado Transnacional Mexicano para atraer a los líderes de la pequeña y mediana burguesía. En México se han formado pandillas políticas las cuales se han apoderado de los partidos y de los gobiernos; han hecho así su modo de vida, su estatus social y cuando ven peligrar su estabilidad, no dudan en ningún momento en usar los recursos del Estado para garantizar su tranquilidad. Otros pandilleros buscan ingresar a los beneficios de las prerrogativas para llegado el momento, poner al servicio del régimen de producción capitalista su experiencia y sus servicios. Por eso de los partidos con registro y de los que andan en busca del registro no se puede decir que sea, tan siquiera uno, de izquierda. Ni siquiera MORENA adquiere tal caracterización. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya discrepancias entre ellos, dado que son la expresión de intereses de segmentos de la clase dominante. De allí que de pronto surjan movimientos democráticos burgueses a los cuales desde luego habrá que apoyar. En fin.