Jaime Tapia López.-

Los nayaritas iniciamos el año con la calenturienta devoción de priístas y de dos que tres perredistas, empeñados en lograr la candidatura a la gubernatura del estado que se disputarán internamente para el dos mil once. Que Marta; que Naranjo, que Castellón, que José Luis Sánchez, que Gerardo, que Mejía, que ZAZAZA, que Cora, más los tapados. Entre priístas y perredistas que buscan gobernarnos, vale la pena hacer hincapié, en los perredistas, que traen a cuesta, la aprobación de los contratos entre GAYS y la posibilidad de adopción. Los nayaritas como siempre nos vamos con el canto de las sirenas, pero por ser el PRD uno de los fuertes partidos en el estado, sería viable preguntarnos si éstos llegando al poder estatal ¿Impulsarían las mismas garantías que se les esta otorgando a los GAYS en el Distrito Federal? Aunque por lo pronto callan los aspirantes en mención y hacen que poco les interesa el tema, podemos darlo por hecho, que si llegaran al poder, nos veríamos envueltos en calenturientas controversias entre raritos, GAYS, y conservadores aliados de la familia e iglesia, y posiblemente, como en San Lázaro, unos cuantos dañeros representantes del pueblo en la Cámara de Diputados local, opinarían y aprobarían por nosotros so pretexto de contar con nuestra venia. En el entendido, que tuvieran mayoría de diputados. Pocas veces podemos estar de acuerdo con los panistas porque en su mayoría son insensibles al dolor humano, pero en cuanto a los valores, podemos decir que la mayoría de los mexicanos, coincidimos y apoyamos estos principios, mayormente tratándose de un atentado a la familia en su evolución. Los panistas están en su justa lucha al hacer la consulta ciudadana para desnudar la autoridad que tienen los diputados para decidir a espaldas del pueblo, autoridad que muchas veces se ha cuestionado cuando atenta contra nuestros intereses o incursionan en reglas establecidas donde va implícita la moral, misma que predispone el germen de las buenas costumbres que coadyuvan en la civilización que en el mundo entero nos rige y que mucho compete a la religión católica que en nuestro caso, es la que profesamos. Es cuestionable la actitud del PRD del Distrito Federal, salirnos con poses europeas, que en el fondo podríamos pensar que son más electoreras que nobles resulta grosero para la sociedad que los partidos políticos antepongan los intereses de la sociedad por los suyos que todos sabemos son electoreros y de llegar al poder con esas artimañas, llegarían cargados de pulgas, y eso no queremos los mexicanos. El sector GAYS, como los lacras, no son más que los renglones torcidos de nuestra degenerada sociedad que lejos de encausarla nuestros diputados perredistas, con sus actitudes, le echan más leña a la hoguera por lo que dejan ver la pobreza en su apreciación que tienen de la sociedad mexicana a la que aspiran gobernar; Dios nos libre de estos perredistas aventureros de la política nacional. Los GAYS, existen desde muchos milenios atrás y desde siempre, han sido considerados degenerados o enfermos sexuales fanáticos de afrodita cuyo objetivo es el placer a través de la sexualidad, nunca la problemática socioeconómica del país a excepción de un reducido número de ellos, que por lo regular los podemos encontrar entre políticos e intelectuales que por su elevado desempeño o productividad, la sociedad tolera padecer de sus bajos instintos; el resto, el grueso de estos degenerados pertenecen al lumpen, porque lo único que producen es egoísmo entorno al placer que para ellos es lo único que importa. La iglesia católica y los panistas contraponen a los perredistas en sus perversas iniciativas de estimular el libertinaje que va en contra de los valores que es el orgullo de un pueblo que lo distingue como tal, todo por creer que con ello, logrará el voto que lo llevará al triunfo del 2012. Tanta perversidad no podemos permitir los mexicanos de partidos políticos como el PRD, que busca el poder por encima de los valores de una sólida sociedad, que es en la que se desenvuelven las familias que representan el pilar de nuestras convivencia y nuestras buenas costumbres. Muy europeos nos están resultando nuestros izquierdistas, con tan sólo un plato de lentejas que el sistema les ha dado a probar ¿Qué México quieren los seudo izquierdistas? ¿Les gustaría que sus hijos tengan como vecino un matrimonio GAYS para ejemplo de sus hijos? Los que piensan como GAYS, dirán que no importa, pero los mexicanos bien nacidos, repudiarán tal vecindad por contraponerse a los valores de la familia. Lo que los perredistas deben hacer es combatir estas degeneraciones de la sociedad proponiendo programas como los que tienen los alcohólicos o los drogadictos, por señala algo y sobre todo programas de prevención que van desde cuidar a los niños de degenerados, amistades y familiares que suelen visitar los hogares, que es donde inicia este mal de nuestra sociedad. Cuestionemos a los que tienen aspiraciones a gobernarnos para saber si simpatizan con nuestros valores o terminar con ellos, trátese del partido que se trate. Una cosa es ser y otra pensar como el que es. FACHENDA: Por lo pronto fue más el ruido que las nueces. La balacera que puso en jaque a la sociedad tepicense, el pasado jueves, ya bajó a su nivel. Ya podemos transitar como de costumbre y aquí no ha pasado nada. Que siga la fiesta. PROVECHO.