*¿La corrupción un mal necesario?

*Los países más violentos, los más ricos

*Mandemos indulgencias como el papa

Jaime Tapia López.-

El sistema capitalista o económico, como base de vida de una sociedad, rompe con los valores y pone en entredicho la dignidad ciudadana. El desarrollo mundial desde que tenemos memoria se dio en torno a la explotación del hombre por el hombre y en la oferta y la demanda, siendo la corrupción el pilar que dio origen a este sistema de vida. En medio de la corrupción, la humanidad se ha debatido hasta nuestros días, propiciado luchas violentas otorgando el poder a los más hábiles y diestros clanes que terminaron por dominar a los más débiles y menos afortunados. El desarrollo de la humanidad se fue dando en este ritmo hasta dar cabida y propiciar el crecimiento de grandes núcleos de poder que con el tiempo dieron origen al nacimiento de seudo reyes y jefes que se abrogaron títulos de poder que dieron forma en sus inicios a seudo gobiernos espurios, siempre con tintes marcados por la corrupción. Citando el origen de la corrupción en el desarrollo de la humanidad, hasta convertirse en instituciones gubernamentales, respetadas y aceptadas como forma de vida hasta nuestros días, la pregunta obligada que debemos hacernos es: ¿Cómo es posible que la humanidad siga sobreviviendo con el cáncer que representa la corrupción sin que haya podido erradicarla a lo largo de los siglos y de los siglos? ¿Acaso es un mal necesario? Nuestra era cristiana nos dice a través de la historia que la corrupción ha sido la causante de muchas desgracias, pero en medio de ella, la humanidad se ha desenvuelto a pasos agigantados. Todo mundo se queja de la corrupción, pero los países más ricos y poderosos del mundo le deben a ésta su milagro, el ejemplo más claro lo tenemos con los países de Europa donde hicieron de la corrupción toda una industria generadora de grandes dividendos. Pensadores e idealistas que han influido en el combate a este mal que arrastra la humanidad para darle forma a las buenas costumbres y convivencia social, sólo han logrado mantenerla controlada bajo sanciones de leyes, pero sin lograr erradicarla, por la sencilla razón, que el circulante de dinero, se acompaña de la tentativa de la corrupción. Esta reflexión, nos da la lectura que la corrupción en un sistema económico como el nuestro, es un mal necesario que propicia el circulante y que si en nombre de la honradez la combatimos, para lograrlo como hasta ahora pretende el gobierno de Calderón, primeramente tendría que cambiar el sistema político de nuestro país e independizarse de los gringos y el capitalismo, por lo que se presume que el presidente panista esta muy lejos de la realidad y a lo más que puede aspirar y ya es mucho hablar es llegar a controlarla que al paso que van sus intenciones resulta utópico por lo antes señalado. México necesita gobernantes sensatos que sepan sortear la realidad que vivimos y que sepa sacarle provecho a la realidad en que vivimos, sin demagogias que van en detrimento de nuestro desarrollo ¿Acaso nuestros países aliados viven fuera de la corrupción? Repito, en torno a nuestro sistema capitalista debemos enseñarnos a esquivar los excesos y nada más y no darnos golpes de pecho. Los corruptos y perversos judíos son un claro ejemplo. FACHENDA: Primero Haití, ahora los inundados, y las colectas para apoyar a los damnificados no terminan, por lo que deberíamos de hacernos como el PAPA, mandarles indulgencias ¡IRA QUE AGUSTO! Provecho.