El Tizate, municipio de Santiago Ixcuintla, 3 de marzo de 2010.- En plena zona rural, y rodeado de las familias campesinas, el Gobernador Ney González Sánchez decidió festejar el tercer aniversario de la Marca Riviera Nayarit, la marca turística más exitosa que existe en México.
El trascendental momento se registró durante la ceremonia de inauguración del Centro Integral de Mejoramiento de Maíz y Sorgo, Monsanto, ubicado en El Tizate, municipio de Santiago Ixcuintla.
En compañía del Subsecretario de Agricultura federal, Mariano Ruiz Funes, el mandatario nayarita subrayó que este día se cumplen tres años de que nació la marca Riviera Nayarit; el día de hoy decidí venir a festejar el tercer aniversario de la marca turística mas exitosa que tiene México en este momento, en el campo.
La Riviera Nayarit —refirió— es primer lugar nacional en captación de inversión turística en el año 2009: casi 700 millones de dólares, pura inversión privada, estamos en los primeros lugares de ocupación; somos una marca exitosa, y está en Nayarit, marca propia, y vengo a celebrar en la columna vertebral de la economía de Nayarit, en el sector rural, el éxito de otro eje importante, que es el turismo.
La Constitución de Nayarit me obliga, lo mismo que el Plan Estatal de Desarrollo, a fomentar todas las actividades económicas, fundamentalmente dos: el desarrollo rural y el desarrollo del turismo; hoy celebramos que Nayarit tiene como columna vertebral la agricultura, la pesca, la explotación racional de los bosques, la ganadería, la acuacultura; 7 de cada 10 pesos vienen de ahí, afirmó, pero cuando la tierra no alcanza para mantener a la familia, existe la oportunidad del turismo, a la que hay que agregarle el idioma inglés, y poder migrar, no a Estados Unidos, migrar aquí cerca, a la Riviera Nayarit, agregó.
El Gobernador Ney González destacó que por eso asumió la determinación de venir a celebrar el aniversario de la Riviera Nayarit, no en un playa, sino en esta inversión ejemplar a nivel mundial que realiza Monsanto, aquí en El Tizate, de Santiago Ixcuintla, concluyó.