Por: Miguel Ángel Dukakis / El Canciller Kissinger y Martha Mercedes Rodríguez Arcos
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Sube en el avión presidencial, con destino a Tijuana. Antes de cerrar la puerta del avión, saluda a quienes fueron a despedirlo. Entre ellos estaba este servidor. Una hora quince minutos en el aire.
A las 6 de la tarde, tan puntual como un Lord Inglés, como es mi costumbre, estaba en el edificio de la CNC, en donde me esperaba Josefina, actualmente Senadora. Conversamos durante 15 minutos. Nos despedimos afectuosamente. Enciendo el carro, y unas cuadras más adelante, un profesor, amigo mío, me grita de su carro: ¡ Mataron a Colosio ¡ En vez de ir a donde me dirigía, me voy a casa a seguir la noticia por televisión. No sé ni cómo llegué. La tristeza, y el miedo, me invadió, desde el mismo momento en que aquella persona me dio la noticia de carro a carro. La conmoción y el estupor era generalizado en todos los rincones del país. Algo similar no ocurría desde aquella fatídica tarde de jueves 17 de julio de 1928, cuando fue asesinado a balazos el Presidente Electo de México, Álvaro Obregón Salido, también sonorense. A éste, lo mató José de León Toral, en el Restauran La Bombilla, en la colonia San Ángel, de la delegación Coyoacán. Estaba comiendo con diputados guanajuatenses.
Talina Fernández ( La Dama del buen Decir ) dama de compañía de Diana Laura Riojas de Colosio ( + ) se comunicó, a las 9 de la noche con Jacobo Zabludovski, y le dice: Señor, el licenciado se nos ha ido . Pero cómo te atreves a decir eso Talina por favor, le dijo el prestigiado conductor de 24 Horas . Pues sí, señor, desgraciadamente así es volvió a revelar la mamá de Mariana Levy ( + ).
A las 10 de la noche con 10 minutos, del Distrito Federal, 9 con 10 minutos de La Paz, y 8 con 10 minutos de Tijuana, Liévano Sáenz, Vocero del Candidato Presidencial del PRI, anunciaba a nivel nacional la terrible noticia: Amigos de la prensa, con pena y dolor, me permito comunicarles que a pesar de los esfuerzos realizados por la ciencia médica, el licenciado Luis Donaldo Colosio Murrieta, ha muerto. Fueron sus palabras.
Cómo, quién, dónde, a qué horas relacionadas con el crimen, todo mundo lo sabe. Colonia Lomas Taurinas, en Tijuana, Baja California Norte. Autor material; Mario Aburto Martínez. Un balazo mortal en la sien derecha. Al momento del impacto, Luis Donaldo falleció. Pero, se le estuvo dando largas al asunto.
Dos años después, en La Paz, Baja California Sur, conocí a Laura Elena Colosio. Su marido llegó como delegado de SECOFI. Ella, cobraba en SEDESOL. Conviví con ella dos años, tiempo en que permanecieron en aquel lugar. La conocí en un Grupo de Superación Personal. Por lo menos dos veces a la semana nos tomábamos un café. Su marido, que sabía de lo que conversábamos, en ocasiones la dejaba en el lugar. Otras veces era el chofer, a quién casi siempre le indicaba que se fuera. Le decía que yo, Miguel Ángel Dukakis, la llevaría de regreso a su casa. A veces, el café nos lo tomábamos en su propia casa.
Este martes 23 de marzo, se cumplen 16 años del brutal asesinato de aquel carismático candidato presidencial, que naciera el primer día de febrero de 1950. Vivió exactamente 44 años 51 días. El mismo Luis Donaldo, al que acompañé en un Jet de 6 plazas de la ciudad mexicana de Los Mochis, Sinaloa, al paradisiaco puerto de Mazatlán, en 1987, cuando era el delegado de la CNOP en esa Entidad.
De las investigaciones de este abominable crimen, nada se supo. Todo fue puro cuento. Sobre la posibilidad de que alguien lo haya mandado asesinar, siguen las especulaciones. Saber con exactitud el autor intelectual, se afirma que ¡ está pelón ¡