El dueño de salsas Tepicor relata cómo se fraguó su captura, en caliente; llegó a pensar que había sido levantado cuando policías estatales lo detuvieron.

¿Pues con quién te metiste?, le preguntó un policía estatal a Rodolfo Ojeda Díaz, la mañana del sábado 19 de diciembre del año pasado, momentos después de haber sido detenido.

El comentario del agente dejó entrever que la orden para detener a Ojeda Díaz venía desde altos funcionarios estatales. Pero además, dijo, su contraparte Luis Eduardo Stephens Zavala me amenazó una vez frente a Alonso Villaseñor Anguiano, en la Secretaría de Desarrollo Económico. Me aseguró que esto iba a llegar a la cárcel.

Y si.

Rodolfo Ojeda contó lo anterior ayer al mediodía, en el área que comunica a la penal de Tepic con los juzgados. Tiene más de tres meses en prisión y guarda la esperanza de ganar el amparo que formuló contra el Juzgado Tercero Penal, que le dictó un auto de formal prisión por el delito de robo calificado.

Este jueves, por cierto, se conoció que Stephens y sus empleados Karla Patricia Barragán Ramírez y Félix Hiovanny Álvarez Ocampo, quienes fungen como testigos de cargo, interpusieron un amparo para evitar comparecer ante el Juzgado Tercero Penal, argumentando que se les apercibía de que, en caso de no asistir, serían llevados mediante la fuerza pública.

Los tres habían sido citados para responder a un interrogatorio de Emeterio Mondragón Bastida, abogado del detenido.

El caso Rodolfo Ojeda –hermano del ex diputado local por el PRI Rafael Ojeda- y Luis Stephens es por la disputa que libran por la empresa de salsas Tepicor, en la que llegaron a ser socios.

Rodolfo explicó que actualmente su familia está produciendo las salsas, y es prueba de que legalmente es el dueño de la marca Tepicor, debidamente registrada en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).


TODO EN CALIENTE


Para el detenido no hay duda de que su detención tiene un fondo político.

Consideró que no es casual que mientras la denuncia de Stephens en su contra sí avanzó, en la misma Procuraduría General de Justicia (PGJ) se detuvieron las indagatorias por él promovidas en contra del otro, por los delitos de administración fraudulenta y despojo.

Además, agregó, en ningún momento fue citado a declarar ante el agente del Ministerio Público.

Recordó que la mañana del 19 de diciembre pasado, salió de su domicilio en un vehículo particular –se preparaban para ir a una boda-, acompañado de su esposa y dos de sus hijos, niño uno de ellos, cuando les cerró el paso una Suburban y varios hombres armados lo obligaron a acompañarlos. Pensó lo peor:

Nos asustaron porque inicialmente no se identificaron. Con eso de los levantones pensé lo peor. Mi familia quedó espantada. Me dijeron que eran policías cuando ya me tenían arriba de la Suburban. Uno pretendió portarse medio mal, como que me quiso pegar un codazo, pero otro lo contuvo; uno me preguntó que con quién me había metido, y es que habían estado desde la madrugada cerca de mi casa, esperando que yo saliera.

De acuerdo con el abogado Emeterio Mondragón, la acción contra su cliente fue impresionantemente rápida. Y es que la consignación del Ministerio Público se efectuó el jueves 17 de diciembre –día del cuarto informe del gobernador- y el Juzgado Tercero recibió la documentación un día después. Con una rapidez impresionante, la orden de aprehensión fue girada el mismo viernes 18 y cumplimentada la mañana del sábado 19.

La captura coincidió con el cambio de procurador General de Justicia, puesto que el viernes 18 el gobernador anunció la salida de Héctor Manuel Béjar Fonseca y el arribo de Óscar Humberto Herrera López.

Ojeda Díaz dice que en prisión ha estado leyendo mucho. En los últimos días empezó a leer una novela de espionaje y otra sobre la Revolución Cubana y Fidel Castro.

El amparo de Rodolfo Ojeda tocó resolverlo a un Juzgado de Distrito de Zacatecas. Confía que se resolverá a su favor y podrá recuperar la libertad. Insiste en que jamás cometió robo alguno.

(Más información de este reportero en: relatosnayarit.blogdiario.com)