La obesidad es una pandemia global que ocasiona pérdidas de años de vida saludable, costos económicos y sociales, tanto para las familias como para el sistema de salud en su conjunto, afirmó el Secretario de Salud, Dr. Omar Reynozo Gallegos, en rueda de prensa.

El problema en un contexto integral, destacando el rol del individuo en los ámbitos social y cultural. Además, remarca la necesidad de una nueva cultura por la salud, debido a que la obesidad es resultado de la inadecuada alimentación. Se requiere, comentó Reynozo Gallegos, que los padres de hijos obesos reconozcan su papel para contrarrestar el problema.

Hoy que celebramos el Día Mundial de la Salud, tenemos que alcanzar la meta para revertir las tasas de sobrepeso en niños de dos a cinco años, detener su crecimiento en los de cinco a 19 años y desacelerar el aumento en los adultos. Comentó que sólo la obesidad en adultos mexicanos aumentó 10 puntos porcentuales entre 1993 y 2006. Los mayores incrementos se observan entre los 20 y 34 años de edad.

Para lograr este reto nacional, se busca promover la actividad física en todos los entornos, aumentar la disponibilidad y accesibilidad de consumo de agua simple y potable, disminuir consumo de grasas y azúcar, además de incrementar el consumo de frutas verduras, leguminosas, granos enteros y fibra.

También se pretende mejorar la capacidad de toma de decisión sobre la buena alimentación mediante etiquetado simple y alfabetismo en salud y nutrición, promover y proteger la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de edad y favorecer la buena alimentación a partir de esa edad, así como disminuir los tamaños de porciones en restaurantes y tiendas de autoservicio, entre otros.

Seguiremos sumando esfuerzos y actores para orientar a la ciudadanía sobre el cuidado de su salud, construir una plataforma concreta de acciones y establecer un legado para las próximas generaciones.

El consumo excesivo de sal contribuye a la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, accidente encefálico, insuficiencia renal y obesidad.

El consumo excesivo de sal, aunado a factores como la edad, ingesta de grasas, falta de actividad física y el hábito de fumar, incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Añadió el Titular de la Secretaria de Salud, que la mayoría de las veces comemos el doble de la cantidad de sal permitida por la Organización Mundial de la Salud que es 5 gramos al día.

Agregó que el consumo excesivo es una situación que se tiene que afrontar como un problema cultural, pero es necesario quitar el salero de la mesa y aprender a sentir los sabores sin la pizca de sal que produce placer.

Además, el consumo de sal es un factor de riesgo porque puede contribuir a la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, accidente encefálico, insuficiencia renal y obesidad.

Por ello, es necesario que exista una estrategia que combine una campaña mediática para aumentar el conocimiento en las poblaciones sobre el tema y contar con la regulación de contenido de sal en los productos de consumo.

Omar Reynozo, informó que este es un problema de salud pública, ya que las personas no están consientes de la sal que están consumiendo en los diferentes alimentos y de los efectos adversos en su salud, y añadió que los niños son los más vulnerables a esta situación.

VENTA DE ANTIBIÓTICOS CON RECETA MÉDICA

El objetivo es evitar la auto prescripción de antibióticos que genera resistencias bacterianas

Autoridades Sanitarias Federales consensan mecanismos para aplicar el proyecto de venta de antibióticos.

Reynozo Gallegos expresó que la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha instado a cada uno de los países miembros a emprender una estrategia nacional para mejorar el uso de antibióticos y contener la resistencia bacteriana, sugiriendo diversas acciones educativas, regulatorias y de gestión.

La Ley General de Salud establece en su artículo 226, fracción IV que los antibióticos son medicamentos que requieren receta médica.

La epidemia de influenza A H1N1 confirmó el peligro que representó la auto prescripción con antibióticos en nuestro país, reflejo de que es un problema de salud pública que debe prevenirse y controlarse, agregó.

Las autoridades sanitarias federales están consensando con los secretarios de salud de las 32 entidades federativas y con las asociaciones de farmacias para definir los mecanismos de este proyecto, el cual pretende que la venta y dispensación de cualquier antibiótico en las farmacias, droguerías, boticas y almacenes del sector público y privado sea única y exclusivamente con la exhibición de la receta médica correspondiente, tal y como lo marca la normatividad vigente en la materia, finalizó Reynozo Gallegos.