TEPIC.- La propuesta del Ejecutivo Federal, Felipe Calderón, en materia de modificar la Ley Federal de Competencia Económica, donde el argumento principal es detectar y sancionar las prácticas monopólicas en el país, es en realidad un incentivo para el desarrollo y surgimiento de nuevas empresas, pero el proceso incluiría tanto a empresa privadas como públicas y ahí es donde la iniciativa se complica, manifestó en entrevista Roberto Rubio, presidente de Canacintra Nayarit.
Esto implicaría definitivamente reformas mayores, incluso a la Constitución, por que las empresas que realizan prácticas monopólicas, en el sentido comercial, estrictamente son de carácter paraestatal, agregó y citó un ejemplo ¿que se haría ante una controversia que pudiera generarse con la Comisión Federal de Electricidad? cambiar de proveedor es imposible, solo asumir la imposición de la empresa por que no hay opción alguna.
Luego, si el planteamiento es acabar con las prácticas monopólicas por que frenan el desarrollo de la nación, no es posible hacerlo solo hacia el sector privado, de una vez se tiene que analizar la posibilidad de hacer las reformas necesarias para que tengamos opciones en todos los aspectos, los industriales, empresarios o ciudadanos en común. Solo se justifica si los productos y servicios otorgados por las empresas paraestatales fueran muy económicos bajo parámetros internacionales, pero no es así, los costos de nuestros hidrocarburos y energía eléctrica son de los más altos a nivel mundial y aumentan continuamente sin restricción alguna, señaló el Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación en la entidad.
Coincidimos con nuestro líder nacional, Sergio Cervantes Rodiles, en el sentido de que, para los mexicanos, debe ser una prioridad absoluta la actualización de todas las leyes que fomenten la producción, la productividad, la competitividad y el empleo y ratificamos el apunte que hace respecto de que en este proceso de modernización, debe tenerse sumo cuidado en mantener el equilibrio entre autoridades y empresarios, donde las reglas de operación sean transparentes desde sus criterios, seguimiento, investigación, deliberación y fallos, de manera que impere la certidumbre para la inversión, dijo el líder de los industriales nayaritas.
Para Roberto Rubio la competencia es base de una economía sana, pero debe ser asumida en todos sus ámbitos y por ello, concluyó, las implicaciones son mayúsculas.