El consumo excesivo de sal, aunado a factores como la edad, ingesta de grasas, falta de actividad física y el hábito de fumar, incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Informó el Titular de la Secretaria de Salud, Dr. Omar Reynozo Gallegos, que la mayoría de las veces comemos el doble de la cantidad de sal permitida por la Organización Mundial de la Salud que es 5 gramos al día.
Agregó que el consumo excesivo es una situación que se tiene que afrontar como un problema cultural, pero es necesario quitar el salero de la mesa y aprender a sentir los sabores sin la pizca de sal que produce placer.
Además, el consumo de sal es un factor de riesgo porque puede contribuir a la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, accidente encefálico, insuficiencia renal y obesidad.
Por ello, es necesario que exista una estrategia que combine una campaña mediática para aumentar el conocimiento en las poblaciones sobre el tema y contar con la regulación de contenido de sal en los productos de consumo.
Omar Reynozo, puntualizó que este es un problema de salud pública, ya que las personas no están consientes de la sal que están consumiendo en los diferentes alimentos y de los efectos adversos en su salud, y añadió que los niños son los más vulnerables a esta situación.