Por ÓSCAR VERDÍN CAMACHO


El ex director del Centro de Integración y Rehabilitación Social para Adolescentes (CIRSA), Rubén Ahumada Durán y cuatro elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), presuntamente relacionados con el asesinato de un joven de 18 años de edad, interpusieron juicios de amparo con el argumento de que se les pretende detener de manera arbitraria.

En los últimos días, el Juzgado Segundo de Distrito en Materia Penal dio entrada a los juicios de amparo número 578 y 613/2010 a nombre de Rubén Ahumada; el 595/2010 del comandante Margarito Ramos Ahumada; y los número 594, 596 y 597/2010 a nombre de los policías Roberto Barbosa Gutiérrez, Vicente Sabas Planillas Ávalos y Santiago Fraide Alcázar, respectivamente.

Según un acuerdo publicado ayer por el juzgado federal, al ex director del CIRSA le fue negada la suspensión definitiva del acto reclamado en el juicio 578/2010, cuya audiencia constitucional está programada para celebrarse el próximo día 29.

El miércoles 14, en Coamiles, municipio de Tuxpan, fue ultimado a balazos Marco Antonio González Serna, quien se había fugado semanas antes del CIRSA, durante un operativo que pretendía su captura.

Al día siguiente, su mamá Elisa Serna señaló, con base en el relato de su nuera Karen Portillo Martínez, testigo de los hechos, que Rubén Ahumada disparó contra Marco Antonio, en el interior de su casa, pero aquel logró brincar una barda, y luego se escucharon más disparos. Su cuerpo fue abandonado en un hospital.

De acuerdo con datos recogidos, puesto que el homicidio es un delito grave, el amparo no permitiría que los citados puedan comparecer voluntariamente ante las autoridades ministeriales o juzgados. Si lo hicieran, serían detenidos.

Se dijo que en todo caso tendrán que atacar el expediente abierto en contra de ellos, pero desde la clandestinidad, esperando ser amparados de fondo, a fin de no ser detenidos.

En la edición del viernes 16, Elías Maldonado, director del periódico Censura, recogió el apunte de Rubén Ahumada. Le dijo: no entiendo por qué me quieren involucrar en la muerte del muchachito. ¡Yo no lo maté!. El comandante Margarito iba corriendo y se le fue un tiro de AR-15 que le pegó en la espalda al chamaco. Yo no fui, pero ahora me quieren poner como el asesino

El jueves 15, en conferencia de prensa, el director de la PEP, Luis Alfonso Bencomo Caro relató que, efectivamente, tras la muerte del joven, el comandante Margarito se comunicó con él para avisarme que, al ir en persecución, tropezó y accidentalmente accionó el arma. Bencomo le pidió que se entregara. No aceptó.

Ahora los cinco recurrieron al amparo.

(Más información de este reportero en Internet: relatosnayarit.blogdiario.com)