José María Castañeda


SANTIAGO.- Ayer que acudimos al congreso del estado al encontrarnos con el contador público Antonio Torres Zamora, este de inmediato me acribilló con la pregunta de que como andaban las cosas en Santiago, ya que en Tepic se mencionaba bastante que había la amenaza por parte de personas relacionadas con el narcotráfico de ajustar cuentas con bandas rivales para limpiar la plaza.

Una ves que nos repusimos de la sorpresa por la pregunta que nos hiciera el profesionista militante del PRD, le dijimos que en Santiago, mi pueblo, no se escuchaba nada al respecto, sin embargo no era justificable nuestra respuesta, dado que si en algo sobresalimos los santiaguenses dijera el poeta Octavio Campa Bonilla, es en especular creando chismes que a base de repetirlos constantemente nosotros mismos acabamos por creerlos.

El pasado carnaval de Mazatlán se vio empañado por esta psicosis que agobia al país, citando en claro ejemplo a un sobrino, cuyo nombre voy a omitir quien estuvo ahorrando la mayor parte del año, -el tiene su residencia en Guadalajara- para acudir junto con su esposa al carnaval de Mazatlán, sin embargo dijo cuando nos encontrábamos en el malecón en espera de que pasara el contingente de carros alegóricos, con la respectiva reina del carnaval al frente, de pronto comenzaron a decir que en el paseo olas altas del puerto se había desatado un enfrentamiento entre sicarios que terminaron con la muerte de la reina del carnaval abatida por el fuego cruzado de los mafiosos.

Esto obviamente provocó el pánico de los turistas nacionales y extranjeros quienes corrieron buscando protección en hoteles y restaurantes, volviendo la paz y el orden cuando arribaron elementos de la marina, y del ejercito nacional, terminando todo en una broma que algún fementido desadaptado hizo crecer como bola de nieve provocando finalmente el caos y el pánico, Aquí en Santiago le dijimos a nuestro interlocutor no creemos que suceda nada, ya que nuestra población pese a que esta siendo ametrallada por los vendedores de la droga para hacer de nuestros hijos una caterva de viciosos, no es todavía ni con mucho una población que sea de interés, para los verdaderos capos del narcotráfico, por lo que creemos sinceramente que lo dicho por Toño Torres Zamora, no fue sino un mitote más de los que a diario circulan por la ciudad.