En el año de mil novecientos setenta y siete, recuerdo, estaba con el extractor sacándole jugo a unas zanahorias, escuche a un viejo de barba larga decir, que en un tiempo no muy lejano íbamos a poder comunicarnos con cualquier persona del mundo, verla y oírla con un aparato enchufado a la electricidad, claro está, que por respeto no me burle de él ni me reí, seguí extractando zanahorias.
También dijo que cada persona en su casa o donde estuviere, con una cajita negra tendríamos energía eléctrica sin necesidad de la Comisión Federal de electricidad.
Ahora, estoy con un aparato enchufado a la pared y platicando con una amiga de filipinas, un amigo funcionario y un periodista del sur del estado, todo al mismo tiempo, los veo y los escucho, entonces le meto reversa a ese día de la explicación y me quito el sombrero en señal de admiración, respeto y de reconocimiento.
Pero lo que no predijo o por lo menos no explicó, como las nuevas sociedades evolucionarían en sus habilidades, en su capacidad de asimilación e incluso en estar haciendo varias cosas al mismo tiempo. Claro está. rebasando las habilidades de mi generación y las de más atrás.
También predijo quelas habilidades extrasensoriales se desarrollarían de manera que habría una moral global, que casi nada de nuestras acciones e intenciones quedarían ocultas ante la sensibilidad de los demás, creo que los Mayas, de eso hablan en su predicción del dos mil doce, entonces el mundo habrá de dividirse en antes y después, tendremos un nuevo plano de existencia.
También señalo, que muchas verdades ocultas milenarias quedarían al descubierto de los demás, del total de los demás, dijo que a pasos agigantados las sociedades evolucionarían, que habría gobiernos más amplios que los actuales.
Al principio de este año, señalaron en un lugar sagrado, una fotografía de lo que actualmente está sucediendo en nuestra sociedad, veo con claridad que puntualmente todo se esta cumpliendo, los muertos, el arrebato alimenticio de tu hogar, entre otras cosas.
Pero ante la realidad fría de esta nuestra sociedad primera, de que sirve saber lo que va a pasar, si no podemos cambiar el destino de lo malo y de lo adverso, para un destino grato, armonioso y en paz.
Así pues, creo que debemos entregarnos a nuestros positivos y armoniosos pensamientos, razonamientos y actitudes, ante nosotros mismos y ante nuestro entorno, que cada vez es más estrecho en los límites de nuestra privacidad, debemos de actualizarnos y no ser una generación que vive en el pasado, mientras que los chamacos de hoy viven en el futuro.
Creo que debemos ser diligentes para moldearnos en el futuro que está presente y compartir con las generaciones actuales el futuro que aunque incierto y predecible, es un camino real por recorrer, pero con cuidado, con mucho cuidado, por que como dijeron en un sagrado lugar del día primero de este año; Cuidado, Cuidado que el aire esta frágil.