Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit.-
Todavía flota en el aire el sueño de muchos, de que por segunda ocasión se de en Nayarit una alianza de los partidos políticos llamados de izquierda con el derechista Acción Nacional, para sacar al PRI de Palacio de Gobierno con su derrota en las elecciones del 2011, como ocurrió en el 99. Son los comentaristas políticos los que más le dan forma a esa idea, tratando de animar a que los dirigentes del PRD y del PAN a nivel local se sienten a platicar para definir de una vez la participación de esos dos organismos en la integración de la alianza electoral. Ramón Cambero al resultar electo como presidente estatal, esbozó su intención de analizar a fondo lo de la coalición de partidos al inicio del 2011, año electoral en que se desarrolla toda actividad en torno a los comicios y nominación de candidatos a los distintos cargos de elección. En lo que se refiere al PRD ya hay tres aspirantes a la gubernatura del estado, senador Francisco Javier Castellón Fonseca, Martha Elena García y J. Guadalupe Acosta Naranjo, diputados federales, quienes esperan llegar a la candidatura con el apoyo de los militantes del Sol Azteca. Por lo que se observa, ninguno de los perredistas habla que saldrá como candidato de una alianza, sino como lo dijera Castellón Fonseca en reciente conferencia de prensa aspira a ser candidato al gobierno de Nayarit si así lo deciden los integrantes del PRD. Tanto Acosta Naranjo como Martha Elena están trabajando en sus precandidaturas, cada uno por su lado, con la anuencia de su partido, y con sus equipos que organizan giras y eventos políticos en los distintos municipios en busca del mayor número de simpatizantes, en caso de que la dirección del mismo partido se base en las encuestas para determinar la candidatura en el momento de las decisiones. Ni en el PRD ni en el PAN se dan visos claros en la formación de una alianza, como ocurrió en otros estados donde este 2010 habrá elecciones para renovar el poder ejecutivo. En estos comentarios, cuando nos referimos a la alianza de partidos políticos le damos una vuelta a la página de la historia que nos marca como el empresario Antonio Echevarría Domínguez llegó a encabezar una fuerte coalición formada por el PAN, PRD, PT, Convergencia y PRS misma que lo llevó al poder en 1999. Son circunstancias diferentes pues en Echevarría había ánimo de llegar a candidato a la gubernatura con el respaldo de cualquier partido político si el PRI, al que pertenecía no le respaldaba en sus pretensiones. Ya lo habíamos comentando que todo empezó, en abril de 1998, con una no muy bien organizada reunión de amigos, con el propósito de intercambiar opiniones sobre política y la situación económica por lo que atraviesa el estado. En ese entonces los echevarristas al calor de los discursos se pronunciaron a favor de que Antonio se lanzara como aspirante a la gubernatura; de ahí el empresario analizó esa posibilidad. Después hubo otras reuniones en Compostela, Borbollón, Ixtlán, Santa María del Oro, Ruiz, Acaponeta, Tecuala, con colonos del municipio de Tepic, en Santiago Ixcuintla con jóvenes y con universitarios, todas ellas de auscultación para poder decidir Echevarría lo de su candidatura, primero por el partido tricolor y en caso de que no se pudiera por ahí, buscarla por algún partido de la oposición o dentro de una coalición.Al programarse la segunda de sección en ese año de 1998, del Consejo Político Estatal del Tricolor se le citó a Echevarría como miembro del organismo y se esperaba que ahí expresara sus aspiraciones, cosa que hizo por temor que se le criticaran, y atacarán por sus reuniones de auscultación. En los desayunos de Tecuala y Santiago Ixcuintla, muchos de los amigos sinceros de Toño se sorprendieron que anunciara su separación del Partido Revolucionario Institucional al quedar bien claro, por declaraciones del gobernador Rigoberto Ochoa Zaragoza y ratificado por el presidente estatal del partido, que Echevarría no sería candidato del PRI, por su indisciplina, crear grupos y tratar de quebrantar la unidad en el seno de ese instituto político. Esa renuncia como militante del Revolucionario Institucional hizo que algunos de sus amigos lo siguieran en esa aventura sin ser ninguno de ellos algún cuadro valioso Fue entonces que el empresario buscó que algún partido político de la oposición lo considerara como su candidato, lo que originó que su muy amigo Baltazar Cruz Dueñas, ex diputado local y ex presidente municipal de Compostela del PRI, se entrevistara en un restaurante con el diputado panista Zeferino Ramos Nuño, ex presidente estatal del partido blanquiazul y con el ex diputado Miguel Dibidox, brazo derecho del segundo Un día antes el mismo Baltazar desayunó con el diputado del PRD, J. Guadalupe Naranjo y con otro perredista de la confianza de este. Lo que se trató en esas entrevistas no fue otra cosa que lo relacionado a la candidatura del gobierno con que soñaba Antonio Echevarría y a la integración de una Alianza de partidos de izquierda con el derechista Acción Nacional Hasta la próxima *Decano del periodismo en Nayarit. Presidente de la APENAY.