Por Mary Castro


TEPIC.- No deben aplazarse más las reformas que México requiere. Los legisladores deben cumplir con su responsabilidad, para eso fueron electos y por eso se les paga con recursos de los contribuyentes. Los ciudadanos les demandamos productividad porque el costo de la inacción es muy alto y perjudicial para el país; señaló el presidente de la Federación Occidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Eduardo Ruelas Gutiérrez.

Urge la reforma laboral porque de 133 países evaluados, México ocupa el lugar 115 en eficiencia en el mercado laboral; porque el setenta por ciento de los desempleados en el país son jóvenes de hasta 34 años; porque estamos muy por debajo de generar las 800 mil nuevas plazas de trabajo que como mínimo requiere el país cada año; porque sólo el 57 por ciento de los empleos son permanentes; y porque el 70 por ciento de la población económicamente activa está en la economía informal agregó el abogado fiscalista.

Cuestionó que tampoco existan avances concretos en la publicitada reforma política y en la reforma fiscal integral, a pesar de que la primera pretende que el Congreso sea más eficiente y representativo y la segunda es vital para dotar al país de un régimen fiscal que promueva las inversiones, la productividad, la competitividad y la simplificación, distinto al que tenemos actualmente.

El presidente de la Federación Occidente de la Coparmex dijo que existen muchas reformas a diversas leyes que a los ciudadanos les interesa se aprueben a la brevedad, como la nueva Ley de Seguridad Nacional, aprobada en el Senado y que los diputados tendrán que ratificar, ya que con ella se busca dar mayor certeza jurídica a las acciones en las que participan las fuerzas armadas y también reforzar la protección de los derechos humanos.

Denunció que también siguen pendientes de discusión y aprobación la reforma a la banca de desarrollo que beneficiaría a las pequeñas y medianas empresas; las reformas a la ley de competencia que aminore los altos costos de productos y servicios, principalmente en materia de telefonía y demás telecomunicaciones, que pagamos en el país; así como las esperadas reformas en materia energética y educativa, que a pesar de su importancia, ni siquiera están contempladas en la agenda de los legisladores.

En cuanto al receso legislativo de cuatro meses que los senadores y diputados no sesionarán, sino hasta el próximo mes de septiembre, expresó es mucho tiempo para quien no encuentra empleo digno en la economía formal; también para aquella empresa que tiene problemas en completar la nómina de cada quincena; y para los millones de mexicanos que viven con miedo, presenciando el deterioro de la seguridad pública en sus ciudades y en sus colonias.