Para llevar a cabo la revolución educativa que se requiere en México es necesario el compromiso de todos, maestros y sindicatos, sociedad y padres de familia, legisladores, gobiernos estatales y empresarios, señaló Alfonso Pérez Ochoa, presidente de la Confederación Patronal de la Republica Mexicana, Coparmex Nayarit
Reconozcamos que la educación en México no está a la altura de nuestros retos como nación porque no cumple con su misión de formar a las nuevas generaciones para sus retos individuales y colectivos. No se inculca el espíritu emprendedor, y las empresas no encuentran en muchos de los jóvenes egresados, las competencias, aptitudes y actitudes que requiere la realidad del mercado laboral.
En Coparmex creemos que la educación de calidad es una condición indispensable para todos, una educación que garantice la unión social y la prosperidad incluyente y perdurable. Estamos por un modelo formador de la persona, que fomente el autoconocimiento, la integridad y la responsabilidad social. Queremos que el sistema nacional de educación, sea un transmisor eficaz de cultura, forjador de futuro, que propicie el desarrollo científico y la innovación, agregó el líder patronal.
La educación debe ayudar a construir una ciudadanía responsable y participativa, debe ser agente de regeneración del tejido social y formador de valores humanistas y cívicos, sin embargo, apuntó Pérez Ochoa el actual sistema educativo no es un agente de movilidad social, ni impulsa la competitividad del país, tampoco capacita a los docentes que requiere porque todavía sigue sujeto a intereses y negociaciones de todo tipo.
Ha faltado respaldo jurídico, y sobre todo concluyó el presidente de Coparmex Nayarit compromiso y voluntad política para llevar a la práctica la participación activa de las nuevas generaciones, en un mundo donde el factor determinante es el capital humano y la protagonista es la educación