Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Hemos venido observando muy de cerca a Alejandro Galván y tenemos la seguridad de que es la persona que le hace falta al estado para suceder a Ney González Sánchez, por su juventud, su capacidad y más que nada su sinceridad y sencillez, que son los atributos imprescindibles para hacer una sucesión efectiva y no dejar truncados los proyectos y programas que ocuparán los espacios subsiguientes cuando termine el gobierno neycista y venga un individuo ajeno a los intereses que han movido a Nayarit sobre el tapete del turismo, de la salud, de las carreteras y de tantas obras de irrigación, drenaje, alcantarillado y plantas de tratamiento que Dios guarde la hora de que se queden inconclusas y llegue al poder un tipo incongruente que no sepa continuar la obra de un gobernante que se distinguió de todos los demás por su visión y capacidad de trabajo sostenido, efectivo y constante.
Alejandro Galván es un hombre joven, simpático y emprendedor que conoce a fondo la problemática estatal en todas sus vertientes, no está maleado ni basifica su plan de gobierno sobre promesas que difícilmente pudiera cumplir, porque sabe hasta donde se puede llegar y tiene el apoyo del pueblo porque le ha sabido llegar sin falsas posturas ni aleves promesas que solamente demuestran la hipocresía y el doblez de voluntades inicuas y muy impregnadas de corrupción..
No hay vuelta de hoja porque Alex Galván es derecho y sin poses acartonadas ni andares de ranchero afamado, ni presumiendo una ayuda que nunca llegará y una politiquería espuria que se volverá el humo campañero que otros presumen y vociferan dando por hechas sus promesas No señores, este amigo es simple y llanamente lo que estaba esperando un estado pujante y trabajador que trata de vivir en paz y en orden y que lucha acendradamente contra los problemas que constantemente pugnan por desestabilizarlo.
Pero no lo van a lograr porque Alejandro Galván tiene los atributos que se ocupan para llegar a la gubernatura sin tanta alharaca ni poses demagógicas que ya nos tienen acatarrados.
Lo hemos visto en forma vertiginosa realizar actos de unión popular que se transforman en verdaderos movimientos pacíficos de personas cuya principal esperanza es que se aplique la justicia y se resuelvan las necesidades básicas de nuestra gente, como lo es el empleo, la seguridad, la salud, la educación, la pavimentación de las calles, el saneamiento de los cuerpos policíacos y del lastre burocrático que se ha mezclado con los buenos trabajadores y vienen engañando a la señora Águeda Galicia.
Control señoras y señores Control Estamos a tiempo de poder escoger entre tantos personajillos y gente disfrazada de buena, a un individuo cuya presencia indica juventud, capacidad, ganas de trabajar y no de lucrar Como otros que no niegan la cruz de su parroquia
Gente buena y no maleada. Ese es Alejandro Galván y ya.