Por: Olegario Zamudio Quezada
Ayer fui al hospital general de Tepic, indudablemente que el servicio humano que se presta en esa institución de atención a la salud, es el más adecuado, para quien así lo requiere o para quien así lo solicita.
Lleve a ese hospital a una persona que se cayó y se golpeó un codo y los huesos se le movieron, estaba en el asunto de las radiografías cuando un sujeto delgadito moreno, muy diligente se acercó a preguntarme que a donde llevaría a la persona en cuestión, le dije que a urgencias y le mostré la radiografía.
Me dijo que él era traumatólogo y que él sabía perfectamente que tenia la persona y que él me podía ayudar con mi paciente, que para entonces estaba impaciente del dolor, pues el caso es que en menos de cantar, molinillo, estirar, estirar que el demonio va a pasar le regresó el hueso a su lugar y la mandó a que le pusieran unas vendas con yeso.
Ya en el estacionamiento me encontré con el famoso Omar Reynoso, muy trajeado como siempre y estaba acompañado de un tipo igual vestido, al acercarme, me lo presentó como el director del Hospital General, cuando le mire, me di cuenta que era el mismo individuo que me había ayudado momentos antes con mi impaciente paciente.
Esas actitudes de solidaridad hablan bien de las personas y del destino de las instituciones que ellos presiden, es agradable ser solidario con lo que uno sabe hacer, con lo que a uno le gusta hacer, pero es más agradable saber que uno es útil y que tenemos la posibilidad de hacer y también de ser, por que no.
Entre en el internet para saber el nombre de este doctor y no lo encontré, hable a varios amigos míos para preguntar su nombre y no lo supieron solamente dijeron que es un tipo muy amable y creo tener una respuesta a ello, el nombre de este doctor no anda en cartelones simplemente, porque el si se dedica a trabajar y no se dedica en andar de entintado en los diarios.
Ahora que yo me saque la lotería y ponga una clínica de especialidades médicas, lo invitare a desempeñarse como responsable de hospital, creo que en lo particular ganará más que en el gobierno y también creo que con ese espíritu de servicio y de solidaridad que posee, tendrá muchas más satisfacciones.
Lo primero que haré, será investigar como se llama, con el me pasa lo que al doctor Castrejón que es ginecólogo, el atendió de parto a la madre de mija y es hora de que le estoy profundamente agradecido y no lo puedo encontrar, hace poco vino mija y lo buscamos y no lo encontramos, así es que si lo ven díganle que me eche un e-mail al Olezamudio@hotmail.com, ya pasaron quince años ya estará físicamente diferente creo.
Bueno pues, quien quiera que haya intervenido para la designación de este muchacho de director del hospital civil, se apuntó un acierto, así debería de haber personajes en diferentes puntos de la administración pública y esto mejoraría substancialmente, en fin prometo que en la primera gira por esos rumbos del hospital civil de Tepic, preguntare el nombre de este funcionario, por lo pronto mil gracias.