Por: Óscar Verdín Camacho.- Un caso: el jueves 10, momentos después que un joven fue acribillado en el bulevar Colosio, una ambulancia con paramédicos arribó al lugar para auxiliar a una persona que, les habían avisado, estaba inconsciente, pero jamás se les indicó que se trataba de un atentado.

Otro: una noche de marzo pasado, luego de una de las tantas balaceras registradas en torno al libramiento carretero, dos hombres fueron ultimados a tiros. Otro resultó herido. Los hechos no fueron precisados a los paramédicos que acudieron al lugar, los cuales, cuando subieron al herido a la ambulancia, se enfrentaron a una situación crítica: policías estatales se negaban a dar protección a la ambulancia para llegar a un hospital, por temor a que se produjera otro ataque. Finalmente, varios agentes accedieron.

Los dos ejemplos son contados por paramédicos que han estado en situaciones difíciles, inmediatamente después de tiroteos.

Varios de ellos relataron a este reportero su inconformidad puesto que han pedido al llamado C4 –Centro de Control, Cómputo, Comando y Comunicación de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal-, que atiende el número de emergencias 066, que se les precise cuando se trata de hechos de violencia intencional, principalmente por disparo de arma de fuego.

Hemos pedido que se nos avise que podemos entrar a un área determinada cuando ya esté resguardada, principalmente por la Policía Estatal o el Ejército, pero no siempre sucede así. Nosotros no hacemos distingo, vamos y atendemos a gente que ocupa ayuda, pero también necesitamos proteger nuestra integridad, indicó uno de los jóvenes cuestionados.

Otro paramédico advirtió que hay ocasiones en que desde el C-4 se omite precisar que se trata de tiroteos, lo cual ven de mal gusto.

Nosotros estamos listos para ir al lugar donde nos necesitan, pero pedimos que se nos de información real de lo que está sucediendo y en especial que la zona ya esté resguardada cuando entremos.

Coincidieron en que sus superiores les piden extremar precauciones cuando salen a dar un servicio, principalmente durante las noches.

Paramédicos que laboran dentro de Protección Civil y que no sólo atienden servicios de ambulancia, apuntaron que, efectivamente, se les pide no salir a menos que estén seguros de la atención que ofrecerán.

Los paramédicos intentan extremar precauciones para evitar verse involucrados en situaciones de riesgo, como el de permanecer en áreas donde aún haya disparos.