Por: Zeferino Ramos Nuño

EN VEZ DE ANDAR GATEAMOS.- Estimados amigos, el día a14 del presente mes de junio, los coordinadores parlamentarios de los partidos PRI, PAN, Nueva Alianza y Verde Ecologista de México, Diputados Manuel Narváez Robles, Rafael Cervantes Padilla, Luis Alberto Salinas Cruz y Rubén Benítez Rodríguez, respectivamente, presentaron iniciativa de reforma a la Constitución local, en materia electoral. La tal reforma, que como todo lo que hace el Gobierno del Estado en cualquiera de sus poderes, es dictaminada a toda prisa el día 16, dos días de estudio, por la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

EN CUANTO A LA REFORMA DEL ARTÍCULO 27:

La tal reforma pretende reducir el porcentaje de votación para que un partido político concurra a la asignación de diputados de representación proporcional. Actualmente el umbral establecido es del 2% y con la reforma se pretende disminuir ese porcentaje al 1.5%. Pero lo peor, también se pretende establecer la asignación directa, así le llaman los diputados autores de la iniciativa, entre ellos el panista Rafael Cervantes Padilla, a la pretensión de regalar un diputado al partido político que alcance ese 1.5% de la votación. Y yo me pregunto.¿Y la representación proporcional prevista en la Constitución Federal y en la particular de nuestro estado, en dónde queda?

Si hacemos un ejercicio mental y a los partiditos les regalan un diputado a cada uno por sacar ese mínimo porcentaje, suponiendo que sean cinco los chiquipartidos, quedarían sólo siete por repartir de las doce curules de representación proporcional. Suponiendo, sin llegar a conceder, que el PRI saca el 41.5% de la votación, el PRD el 26%, el PAN el 25% y los cinco partidos chicos el 7.5%; y siguiendo en la suposición de que de mayoría el PRI gana 11 distritos, el PRD 4, y el PAN 3, en la proporción de su votación, al PRI le correspondería el 41% de las curules, al PRD el 26% y al PAN 25%. Como nada más hay 30 curules, cada curul representa el 3.33%, y así, por representación porcentual al PRI le corresponderían 12 sillas reales del Congreso, sólo un diputado más de representación proporcional; al PRD le corresponderían 8 sillas, pero como ganó en el supuesto 5 de mayoría, para llegar al porcentaje de su votación debería llevarse 3 sillas de representación; al PAN 7 sillas con el 25% de votación y como sacó 3 de mayoría le tocarían 4 de representación. Todo lo anterior para llegar a igualar el porcentaje de votación con el porcentaje de representación en las curules. Luego entonces, estos tres partidos serían los que perderían al regalarle a cinco partidos una curul por obtener tan sólo el 1.5% de la votación. ¿Y la representación proporcional qué?

Esto ya se dio en el pasado no tan lejano, en el sexenio del gobierno del Lic. Celso Humberto Delgado, y ahí, además, se vio que con la mayoría real o manipulada que tenía el PRI, para ayudar a que entrara un chiquipartido, como lo fue el PPS, el partidote se quitó votos en unas cuantas casillas, donde casualmente sólo hubo representantes de ese partido y del PPS y se los regaló a este último para que con el 1.53% tuviera un diputado que sólo representaba a la familia del dirigente estatal de dicho partidito. Lo que me lleva a preguntar: ¿Qué estarán tramando ahora los alquimistas de la política?

Si como mencioné, cada curul del Congreso del Estado representa el 3.33% de la Cámara, lo menos que se pudiera esperar es que el mínimo de la votación para cada partido fuera ese 3.33%, y así lo propusieron ya en dos ocasiones, en dos legislaturas, los diputados del Partido Acción Nacional.

Una de las principales características del sistema electoral de nuestro país es que los partidos políticos reciben recursos públicos para sus actividades, con el fin de que prevalezca el principio de equidad. El umbral de 2 por ciento de los votos para mantener el registro permite que partidos con bajo apoyo popular reciban una cantidad considerable de recursos económicos, a pesar de que sólo representan los intereses de una minoría de electores, cuando no intereses de familia. Debido a su tamaño, estas fuerzas políticas no siempre logran incidir en el debate político de la misma manera que los partidos grandes por lo que, en ocasiones, terminan cediendo sus votos en el Congreso a los partidos grandes y dejan de ser una opción distinta para los electores.

En vez de promover la disminución en el porcentaje, deberían aumentarlo, ya que traería muchas ventajas, tales como:

Partidos más incluyentes: Se promueve que los partidos pequeños, con plataformas e ideologías compatibles, se conformen como una sola fuerza política con una plataforma más completa e incluyente.

Congreso menos fragmentado: Partidos más grandes e incluyentes reducen la fragmentación del Congreso e incentivan la formación de acuerdos.

Los recursos públicos se distribuyen entre fuerzas políticas con amplio respaldo ciudadano: Aumentar el porcentaje de votación para conservar el registro permite que los recursos del Estado, destinados a los partidos políticos, se distribuyan entre fuerzas que demuestren que cuentan con un amplio respaldo ciudadano.

EN CUANTO A LA REFORMA DEL ARTÍCULO 135 Apartado B:

Determina que sea el Instituto Estatal Electoral la autoridad exclusiva para ADMINISTRAR los espacios en medios de comunicación social. Creo que deben acotar la administración de esos espacios en los medios a lo que en presupuesto tenga el Instituto, o administrará también lo que los partidos le pudieran entregar para ese fin? Hay una grande y grave imprecisión.

LO QUE SON LAS COSAS Yo no se qué están pensando los diputados que firmaron la tal iniciativa. Y me extraña del diputado del PAN que la firmó COMO INICIATIVA, y el dictamen que se presentará al pleno de la Legislatura no lo pudo firmar por ser autor de la iniciativa, pues desconoce las propuestas plasmadas en las plataformas políticas de su partido, aquí, en Nayarit, en el pasado y las propuestas de los diputados federales del PAN ante el Congreso de la Unión. ¿O será que ya lo convencieron $ $ $ $? En el PAN de Nayarit en vez de andar gateamos.