Edición del Día

Relacionadas

CON PRECAUCIÓN: Unificación y afinidad de criterios

Por Sergio Mejía Cano


NAYARIT PLURAL: EL GOBERNADOR INTERVENDRÁ EN ALTOS COBROS DE CFE

Por Fernando Gutiérrez Meza


Conjeturas: El IPROVINAY regularizará colonias populares

Francisco Cruz Angulo


VISOR NAYARITA: EL ACTUAR LEGISLATIVO

Por: Lic. Francisco Pérez Gómez


ATISBANDO EN LA BAHIA: •Extraño caso en San Pancho.

Roberto Cervantes Flores


VISORÍAS

Por Jorge S. Casillas Barajas


¿Qué estás diciendo?

Francisco Javier Nieves Aguilar


¿Ya te enteraste?

Francisco Javier Nieves Aguilar



REDESCUBRIENDO: ¿Cómo Terminar con los Berrinches de mi Hijo?

Por: José Miguel Cuevas Delgadillo

12 / Octubre / 2017

Lo primero es no perder la calma. Muchos padres se estresan cuando ven a su hijo haciendo un berrinche. Cuando ya estás estresado y actuando de forma impulsiva estás cayendo en el juego del berrinche, y eso debes evitarlo. Mantén la clama y ten mucha paciencia. Segundo, mantenerte firme en aquello por lo cual el niño está haciendo el berrinche. No te dejes llevar por un sentimiento, ni te sientas presionado. Conserva tu postura. Da buenos resultados también quitarle importancia al berrinche, es decir, ignorarlo hasta cierto grado, dejar al niño que llore y haga su rabieta, y no darle aquello que está pidiendo es bueno, ya que con esto se le está dando un mensaje al niño: conmigo no vas a conseguir nada con rabietas ni con llantos. Ese es un buen mensaje, el niño va a entender que no va a obtener lo que él desea, que para obtenerlo él debe cambiar la forma de pedirlo. Es un error gravísimo darle al niño aquello por lo que está haciendo el berrinche, pues estás condicionando la conducta de tu niño para que efectivamente así siga procediendo. Ellos se dan cuenta, cuando ven que de alguna manera consiguen las cosas, siguen actuando exactamente de esa manera. ¿Pero cómo es posible que le vayas a dar el chocolate al niño, por el cual hizo el berrinche? Estás profundamente equivocada(o) en tu concepto de amor, eso no es amar al niño. El amor verdadero busca ayudar a aquel que necesita ser ayudado. El amor no es consentir, ni es darle todo lo que quiere el niño, ese no es amor de padre. Un padre que ama, con todo el dolor que pueda tener en su corazón, va a corregir, va a disciplinar a sus hijos, a instruirlos, y aunque sea más fácil darle el chocolate, no se lo va a dar, prefiere hacer cualquier cosa para que su hijo se controle y no ceder en aquello por lo cual el hijo está fuera de sí. Es muy importante que comprendas estos conceptos para que no te equivoques en la formación del carácter de tus hijos pequeños.

Es importante que una vez que el berrinche haya terminado le expliques a tu niño de forma tranquila; pero firme todo lo que sucedió. Si tu hijo tiene 3 o 4 años ya empieza a comprender algunos aspectos. Le puedes explicar el porqué no consiguió lo que estaba pidiendo. Es muy importante que el niño entienda que no es a través de eso que va a lograr lo que desea. Cuando en medio del berrinche el padre busca que el niño le obedezca a través de golpes o gritos, de cierta manera está provocando que el niño haga más berrinches y que exteriorice más ese carácter sin control que tiene. La manera adecuada para frenar ese momento de berrinche, recuérdalo: es tener mucha paciencia y no hacer tú mismo otro berrinche.

El padre debe de buscar ciertas alternativas para evitar que el niño se sienta tentado al berrinche. Algunas técnicas, son las siguientes: Si tú sabes que al niño no le gusta ponerse un abrigo, te puedes adelantar a cualquier expresión suya, y decirle: hijo vamos a salir y necesitamos abrigarnos. Esa es una forma de evitar que el niño sea rehén de su propio impulso o carácter explosivo. También es importante que aprendas a brindarle otras alternativas, donde el niño pueda decidir, pero dentro del contexto que el adulto le está demandando. Es importante evitar ofrecer alternativas que puedan provocar más conflictos que soluciones, y sobre todo, que los padres sean quienes decidan cuándo ofrecer alternativas y cuándo es una orden directa. Esto es importantísimo. En términos generales, el padre o la madre son los que deben expresar las órdenes directas. El niño debe estar educado de tal forma que obedezca los órdenes de sus padres sin necesidad de estar dando alternativas. Sin embargo, en ciertos momentos y circunstancias según conozcas a tus hijos, puedes darles alternativas, para que el niño no sea tentado a realizar berrinches. Combatir los berrinches no es tarea fácil, requiere de una labor constante y firme de parte de los padres. Se requiere de mucha paciencia y perseverancia para lograr controlar el carácter de los niños. Y debes entender que un niño es berrinchudo porque no se le ha educado, amado y corregido. Terapeuta Familiar y Conferencista. Consultas Celular 311 136 89 86. Hasta la próxima.