Por: Miguel Ángel Labastida
Sin lugar a dudas que la Reforma a la Ley Electoral del Estado Mexiano de Nayarit aprobada por diputados del Honorable ( ¿??? ) Congreso del Estado, ha sido un duro golpe para muchos vividores, zánganos y parias que abundan por doquier en nuestro insigne sistema político mexicano. Ya lo dijo el alcalde de Bahía de Banderas, licenciado Héctor Salazar Paniagua; el que quiera su azul celeste que le cueste. Quién desee seguir mamando de la ubre presupuestal, que lo haga fuera de los argos que ostenten, dijo. Como cualquier ciudadano. El que ocupe un puesto administrativo, federal, estatal o municipal, o bien de elección popular ( ¿???? ), regidor, diputado local, federal, senador, o alcalde, que renuncie, dijo bajandose del avión que lo trajo de regreso de Cambridge, Massachussets, el alcalde de BADEBA.
Cuánta razón tiene. Desde tiempos inmemoriales, el autor de Torre Eiffel repudiaba el agandalle de tantos pícaros incrustados en los diferentes partidos políticos, que como viles changos se pasaban de un mecate a otro sin dejar el primero. Cuántas vivales que ocupando un puesto administrativo o de elección popular ( ¿??? ) renunciaban a éstos un día antes de tomar posesión del cargo siguiente, con las consabidas pre campañas y campañas políticos que duran hasta más de un año, ocupando dinero, personal y otras cosas más del erario público. Cuántos gandallas de todos los partidos políticos no hicieron esto, sin el menor rubor. Lo mismo un simple charalito de la política, que un tiburón o ballena de 6 toneladas. Que bueno que los diputados aprobaron la Reforma a la Ley Electoral de Nayarit, para obligar a aquellos pillos de la política que brincaban como changos de un cargo a otro sin dejar el que tienen en la actualidad. Y este problema es por todo el territorio nacional.
Así, pues, aquellos vivales que quieran aparecer en las boletas electorales en julio del 2011, tendrán que dejar sus cargos en diciembre de este año 2010, justo 60 días antes de que se instale el Consejo Estatal Electoral. Lo curioso del caso, es que quienes criticaban acremente las acciones de los que ocupaban cargos públicos como funcionarios o bien como regidores, alcaldes, diputados locales y federales así como senadores y que no dejaban este para seguir mamando de la ubre presupuestal, una vez que llegaron a esos, se quedaban callados haciendose pendejos. Y todos son iguales de vividores y zánganos del sistema político mexicano. Tanto del PRI como del PAN, PRD,. PT, PVEM, Convergencia, PANAL, etcétera. Igual mujeres que hombres. No hay moral. No hay vergüenza. Todo es una arrebatinga. Lo mismo políticos de fina estampa, perfumados, como palurdos. Todos son iguales de vaquetones. Finalmente, estos parias, y siverguenzas, encontraron su Watherloo en Nayarit.
A lo largo de 40 años ejerciendo el periodismo, he podido darme cuenta del gandallismo de centenares de especímenes de la fauna política, que se han enriquecido inmiseri cordemente, a costa de todo. Hombres y mujeres. Y muchas veces, viéndole la cara de pendejos a los electores.
Pero, después de todo, no todo, no todo está perdido en Amsterdam.