La delegación estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, llevó a cabo la ceremonia de clausura del ciclo escolar 2009-2010 de 58 médicos internos de pregrado que culminan una etapa más de su preparación dentro de las unidades médicas y hospitales del Seguro Social. Así mismo, se dio la bienvenida a los 67 alumnos de nuevo ingreso que inician su internado 2010-2011.

Dentro de la formación médica, se establece que los alumnos de medicina deben cumplir con un año de internado, tiempo en el cual tiene la oportunidad de realizar prácticas indispensables para aplicar, integrar y consolidar los conocimientos adquiridos en los ciclos previos de formación. Es decir, en el año de internado se robustecen las habilidades y destrezas necesarias para el servicio médico, mediante la investigación y la práctica comunitaria.

La jefatura de Servicios Médicos del IMSS señaló que un año de internado implica la realización de labores de investigación y prácticas médicas, en ocasiones el traslado a lugares e instituciones lejanas al hogar, que sólo el trabajo en equipo, la búsqueda de la calidad y el deseo de aprender algo nuevo, fortalecen la vocación de servicio de los profesionales de la salud en formación.

El papel de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) fue destacado, toda vez que participa de manera importante en el aspecto formativo de los próximos médicos, pero a partir del año de internado corresponde a las instituciones de salud, como el IMSS continuar con el aspecto operativo de su formación en todos los aspectos.

La profesión médica es universalmente extraordinaria, toda vez que el médico es importante en todos los estratos sociales, es sensible a las necesidades de los individuos en sus distintas situaciones. Así mismo los exhortó a que sean responsables y agradecidos con todo y con todos, puesto que gracias a ello se han logrado alcanzar las metas propuestas.

Por su parte, el director de la Unidad Académica de Medicina de la UAN, Mario Pérez Nuño hizo un reconocimiento al IMSS por ser parte en la formación de la vida profesional de los próximos médicos, lo que coadyuvará para que representen un buen papel en los distintos destinos, dentro y fuera del país a donde seguirán su vocación.

Exhortó a los alumnos a que adopten como su principal virtud la humildad, tener los pies en el suelo porque hace falta mucho por aprender, porque vamos a tratar al ser humano en sus distintas etapas. De nada sirve un egresado con 10 de calificación, si no se levantan a atender una urgencia o que traten mal a un paciente. Es decir, que además de demostrar su aptitud, demuestren su actitud, para que sean dignos de esta honorable profesión que es la medicina.

Finalmente, los 58 médicos que concluyeron la etapa de internado de pregrado recibieron la constancia que los avala para continuar su trayectoria en el servicio social y posteriormente en el lugar que les corresponda desempeñarse como médicos, con la formación integral terminada.