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Obviamente que tendrían que haberse declarado ganadores del debate presidencial más de dos de los contendientes; sin embargo, ¿ganadores de qué si no se estaba rifando nada aún? Según las noticias posteriores al dichoso debate Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade (Mid para los cuates) Kuribreña, se anunciaron ganadores frente a sus grupos de seguidores, en tanto, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lo hizo a través de un video que subió a las redes sociales un poco después de concluida la función.

La señora Margarita Zavala Gómez del Campo si bien no se declaró ganadora sí anunció que había estado a la altura de sus aspiraciones, y Jaime Rodríguez Calderón –ahora conocido como el mutilador- afirmó que habían ganado todos, sin referirse para nada en lo particular.

Desde luego que a quienes se declararon vencedores del debate no les quedaba de otra más que decir que habían ganado, pues ni modo que reconocieran que habían perdido o que no habían conmovido a nadie mediante sus discursos y menos por sus ataques tan incisivos en contra de AMLO, porque eso fue lo que caracterizó este dichoso debate ya tan cuestionado al poco tiempo de haber terminado. Un debate que en realidad no trajo nada nuevo, ya que los señalamientos hacia AMLO ya están más que sobados pues no saben decir otra cosa más que lo mismo de siempre; y como disco rayado, AMLO en las mismas de no responder con contundencia sino con las evasivas de siempre. Y esto es lo que más ha caracterizado a AMLO que no responde un sí o un no con firmeza, ya que a todo responde dándole vuelta a la vuelta, por lo que mucha gente, y en este caso los otros contendientes, se quedan con las ganas de una respuesta más a fondo sobre lo que le preguntan.

Y en verdad que si bien cambió el formato del debate haciéndolos menos acartonado, enfadoso y pesado, lo que no cambió fue el límite de tiempo que se le da a cada candidato para exponer, explicar y replicar, porque quedan muchas palabras en el aire que bien se pudieran tomar de un modo u otro por los oyentes que le podrían componer a lo que ya no se escuchó, porque en cuanto se termina el tiempo se cierra el micrófono y tan, tan.

Y respecto a esto, ¿qué no podrían atender el segundero los candidatos para no se callados tan caciquilmente? ¿Por qué en muchos de los casos tienen que ser callados por el moderador cuando les dice que su tiempo se ha terminado?

Pero volviendo al debate en sí, más que propuestas de campañas la mayor parte del tiempo derivó en ataques en contra de AMLO por parte de los otros cuatro participantes (en las redes sociales contabilizan 27 veces que lo mencionan entre los otros cuatro candidatos), y si de por sí AMLO habla despacio, pues su tiempo para exponer parecía que expiraba más pronto de lo debido precisamente por la lentitud con que se expresa el candidato tabasqueño. Alguien había comentado que había estado tomando clases de dicción y de expresión tanto oral como corporal, pero al parecer fue pura piña, porque AMLO habló como acostumbra siempre: pausado, cosa que en cierta forma sí le pudo perjudicar en caso de haber estado frente a otra clase de políticos, pero no, de ahí que en cierto modo todo haya sido como algo normal tanto para los mismos adversarios como para el público que estuvo al tanto de dicho debate.

Los señalamientos en contra de AMLO tanto por parte de José Antonio Meade y Ricardo Anaya y que son los mismos de siempre, no tienen sustento alguno de acuerdo al portal de Verificado 2018, ya que esta línea de investigación le da la razón a ALMO en lo referente a que durante su gobierno en el entonces Distrito Federal, sí bajó la criminalidad tal y como lo afirma el mismo AMLO, pero Anaya se aferra a que fue al contrario, pero bueno, se trata de descalificar al adversario y ni modo, todo se vale según él.

Y respecto a Meade Kuribreña, afirmó contundentemente que AMLO es propietario de tres apartamentos, a lo que el tabasqueño le refutó que si eso era cierto se los regalaba; sin embargo, Meade insistió en que en el Registro Público de la Propiedad así decía. ¿Por qué no le mostró algún documento acreditando dichas propiedades? Tal vez porque no es cierto o porque ignora el señor Meade que existen homónimos y que posiblemente si exista una persona con el mismo nombre de AMLO que sí posea esos tres apartamentos; y no nada más un homónimo, sino algunos más quizás.

Tal vez quienes atacan y cuestionan a AMLO estén esperanzados a aquello de difama, difama, que algo quedará.

Sea pues. Vale.