Colocan aparatos para detectar armas de fuego, ante el temor de que se cometan atentados; todo ello a raíz del traslado a Nayarit de reos de alta peligrosidad.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

La seguridad en torno a los edificios judiciales federales se ha incrementado últimamente, y ello ha coincidido con el traslado al penal federal El Rincón de reos de alta peligrosidad.

Si en estas páginas venía advirtiéndose la preocupación al interior de los tribunales federales por el traslado de esos reos, porque ello implica llevar aquí los expedientes respectivos hasta su conclusión, el Consejo de la Judicatura Federal ha dispuesto recursos para dar una mayor seguridad a sus oficinas.

Por ejemplo, en el Tribunal Colegiado de esta ciudad –que estudia, entre muchas otras cosas, los amparos en revisión de los juzgados de Distrito o las sentencias dictadas por el Tribunal Unitario- fue colocado un aparato especial para detectar metales, en especial armas de fuego.

Además, en el acceso principal a ese edificio, como en todos los inmuebles del Poder Judicial Federal, hay elementos de seguridad privados que revisan la identidad de todos los visitantes. Por cierto, se conoce que recientemente hubo intentos por llevar policías municipales a esos edificios a fin de tener guardias armados y con comunicación rápida a otras corporaciones.