Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

A mucha distancia del inicio del proceso electoral del 2010, se les ocurrió reunirse a cuatro de los viejos priístas que ya hicieron historia en destacados cargos de elección y permanecieron muy ligados a la dirección estatal del Revolucionario Institucional. Ellos son Liberato Montenegro Villa, Rigoberto Ochoa Zaragoza, José Lucas (Cachi) Vallarta Robles y Salvador Sánchez Vázquez, políticos que se resisten a ser arrojados a un rincón donde pudieran irlos inhabilitados, los carentes de vigor para alguna actividad partidaria. No perdieron la oportunidad de darle más color a eso que algunos calificaron como cónclave, con la presencia de dos de los más fuertes a la gubernatura de Nayarit, senadores Raúl Mejía González y Gerardo Montenegro Ibarra, y del diputado federal Manuel Cota Jiménez, de mala memoria para los tepicenses como alcalde de la capital. Según transcendió, ahí se habló de fortalecer la unidad del Partido Revolucionario Institucional ante la proximidad de los comicios electorales para renovar la gubernatura, los veinte Ayuntamientos y la legislatura local y además se aventuraron en anunciar la instalación de una mesa, en que se registren los que quieran ser candidatos a gobernador, alcaldes, regidores, síndicos y diputados, tal vez para aglutinar a esos aspirantes a los puestos de elección en torno al tricolor y así sumar más adeptos al partido. Esa reunión que muchos denominaron de dinosaurios causó mucho revuelo en los medios políticos y sobre todo entre los comentaristas y articulistas, más que nada por la ausencia de otro de los aspirantes al gobierno de la entidad, Roberto Sandoval, presidente municipal de Tepic, quien no fuera invitado.Lo dijimos; ahí estuvo Liberato, el líder moral del magisterio, padre de Gerardo, Senador, y principal promotor de su precampaña a la gubernatura. Podemos afirmar que el magisterio puede ser, si no existen fisuras en el interior de su organización, una fuerza real que se sume a los demás sectores y lleven a buenas metas al PRI en el 2010. Rigoberto Ochoa, como ex –gobernador cuenta con cierta influencia en grupos campesinos y transportistas, mientras que Lucas Vallarta tiene presencia no sólo en el medio oficial donde se ha desempeñado en importantes cargos, sino que su vida política se ha centrado en ser un buen gestor de quien lo ha solicitado en la solución de problemas y atenciones de demandas. De Sánchez Vázquez poco podemos decir ya que sus acciones las ha desarrollado allá en la ciudad de México, muy ligado al Comité Ejecutivo del Revolucionario Institucional. La pregunta que nos hacemos ¿Qué buscaron los cuatro distinguidos militantes del PRI con su reunión de fin de semana? Que quede bien claro. Ningún miembro del Comité Directivo Estatal del Tricolor convocó a ese evento; todo fue al margen del interés que se tuviera por juntar a políticos que puedan decidir sobre la sucesión gubernamental. Sin duda alguna cualquiera que sea miembro del PRI puede hablar de la unidad, de fortalecer los cuadros, los sectores y organizaciones, más no es necesario querer ser lo que no se es, como lo aparentaron los cuatro con lo dicho por su vocero Sánchez Vázquez después de la reunión. Toda acción tiene una reacción y esta no se dejó esperar, con la declaración del Alcalde de Tepic, Roberto Sandoval, quien declaró ante los medios que él no cuenta con padrinos políticos para llegar a gobernador, pues el único padrino político para él es el pueblo y no el apoyo de ningún cacique. Es que con motivo de la tan traída y llevada reunión se mencionó que ahí se encontraban los padrinos políticos de Gerardo Montenegro, Raúl Mejía y Manuel Cota, mencionándose a Liberato, Sánchez Vázquez y el cachi Vallarta. Tomando las declaraciones del presidente Municipal, Roberto Sandoval, comentamos que el pueblo no es el que nombra al candidato a gobernador, sino que es el partido político al que pertenece el aspirante, y una vez que se nomine al abanderado, entonces sí es el pueblo el que lo lleva al poder al depositar su voto en las urnas. Las encuestas no dicen nada, pues éstas son las preferencias de quienes las pagan. Es más en los nueve estados de la república en que ganó el PRI las gubernaturas, en todos se sintió la influencia de los gobernadores en el poder, en lo que se refiere al nombramiento de candidatos y fue el pueblo el que decidió al final con sus sufragios en las urnas.¿Entonces, para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo y muy lejana aún la fecha de las decisiones? . Hasta la próxima. *Decano del periodismo