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19 / Septiembre / 2018

Mucho se ha cuestionado al presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por su idea de crear el Tren Maya, debido quizás a que obviamente hay otra prioridades en el país como escuelas y hospitales; y esas voces que lo cuestionan son por lo poco rentable que resultaría una línea férrea en donde hay poca productividad de mercancías, así como no haber industria fuerte en esa zona de la península de Yucatán, porque en caso de quedar como turístico y de pasaje, no sería costeable.

También quienes se pronuncian en contra de este proyecto son los ambientalistas por el riesgo que correrían flora y fauna y hábitat de infinidad de especies que hasta hoy han vivido libremente en esos lugares en donde tuviera que abrirse paso el tren para completar el trayecto que se tiene contemplado.

Sin embargo, así como hay voces disidentes, también las hay a favor a que se lleve a cabo el proyecto del Tren Maya debido a que está comprobado históricamente que los ferrocarriles le han dado un gran impulso al desarrollo de las naciones, y desde luego a nuestro país, por lo que si no es en el corto plazo, con el tiempo posiblemente sí se verían los frutos de tan grande inversión en la colocación de vías férreas que llegaran a los puertos a lo largo de las costas de dicha península que se abrieran a la carga y descarga de mercancías de todo tipo, entonces sí que sería más que beneficioso; porque apostarle a los puros trenes turísticos y de pasaje, pues también está comprobado que no son costeables en lo absoluto, que no son lucrativos y menos en un país como el nuestro en donde existimos millones de mexicanos en crítica situación económica que jamás nos podríamos dar el gusto de pagar un pasaje en trenes de lujo con el fin de conocer la Riviera Maya, porque ni tan siquiera podemos ir a la Riviera Nayarit.

Tan no son lucrativos los trenes de pasajeros que los actuales concesionarios de las vías férreas en el país, pusieron como condición para administrarlas que se suspendiera el servicio de trenes de pasajeros porque les estorbaban a los trenes de carga que son en realidad los que dejan grandes utilidades; y les estorban los de pasajeros porque se les tiene que dar prioridad de paso, por lo que interrumpirían el libre tránsito de los trenes de carga.

Y no son nada rentables los trenes de pasajeros que por eso no hay para Acapulco, Guerrero ni Puerto Vallarta y por eso no se tiene pensado correr un tren a lo largo de la península de Baja California, simplemente porque no hay muchos productos que acarrear. Y si para Chapala, Jalisco hubo alguna vez un tren, se suspendió precisamente por lo mismo: porque no había productividad en esa zona.

De hecho, Tepic no estaba contemplado primeramente para que hubiera una vía férrea que llegara a la capital nayarita, pues según antiguos ferroviarios, el proyecto inicial estaba contemplado que la vía del entonces Ferrocarril Sud-Pacífico de México se desprendiera de estación Ruiz, Nayarit a lo largo de la costa para llegar a lo que hoy es Puerto Vallarta y atravesando la Sierra de Talpa-Mascota, llegar a Ameca, Jalisco y de ahí a Guadalajara. Sin embargo, se vio que a lo largo de la costa nayarita y jalisciense no había mucha producción qué acarrear por ferrocarril por lo que se desechó ese proyecto principal y se decidió subir la montaña entre Roseta y Mora y atravesar la Sierra Madre Occidental entre Ixtlán, Nayarit y La Quemada, Jalisco, porque al fin y al cabo valía la pena ya que por el lado en donde quedó finalmente la vía férrea había más poblaciones productivas de campo y además con más habitantes que las que se podrían encontrar a lo largo de las costas de ambos estados, Nayarit y Jalisco, ya que a principios del siglo 20, lo que hoy es Puerto Vallarta, según se ha documentado, era un pequeño pueblo de pescadores.

Si AMLO está montado en su macho de crear el Tren Maya, es posible que ya tenga bien estudiado el caso, porque con su programa de austeridad no se puede echar un clavado a una alberca sin agua encaprichándose en la creación de esa línea férrea en la península de Yucatán; así que por algo no quita el dedo del renglón, igual que como cuando candidato en el 2006 y 2012 en que insistía en que de ganar, restablecería los trenes de pasajeros para que volvieran a cruzar el país a lo largo de la costa occidental; así que ojalá y no se le haya olvidado, ya que en cierta forma volvería a repuntar la economía en las poblaciones por donde pasaran los trenes de pasajeros como antaño. Sea pues. Vale.