José María Castañeda


SANTIAGO.- Se puede sentir el miedo que sienten los santiaguenses ante la cantidad de personas que presuntamente dedicadas al crimen organizado han levantado incluso de sus domicilios para torturarlos y darles muerte posteriormente en brechas y caminos despoblados no sin antes darles el tiro de gracia.

Tras la muerte de cuatro conocidas personas de Santiago y el levantón que sufriera Juan Manuel Baca Luna, cuando laboraba como chofer de un taxi, adscrito al seguro popular, y del cual por cierto ha más de 24 horas de que fuera levantado por presuntos sicarios nada se sabe de su paradero, cosa que mantiene en crisis a sus familiares donde se incluye mi amigo personal Juan Baca Gallegos, a la postre padre del desaparecido ayer al punto del medio día insistentemente se mencionaba que otro levantado por presuntos sicarios había sido Cesar Delgado, cosa que no pudimos comprobar, sin embargo la rumología al respecto era en ese sentido, incluso se mencionaba que sus familiares ya habían sido puestas del conocimiento del sitio en donde yacía su cuerpo sin vida, sin embargo a sabiendas de cómo se las gastan en este Santiago nuestro siempre lleno de mitotes deseábamos encarecidamente que no pasara de eso de mitote.

Sin embargo ayer la comidilla en bares, tiendas, instituciones bancarias, en el mercado incluso la comidilla era la misma, con el atenuante si es que así lo podemos llamar, era de que para hablar de levantados, asesinados, y sicarios primeramente los comunicativos volteaban para todos lados como para cerciorarse de que lo escucharían conocidos y no personas extrañas que después pudieran ser miembros de estas células del crimen organizado, por eso se insiste el miedo que sienten los santiaguenses en estos momentos puede cortarse con un cuchillo, y es que el último reporte que nos llegó de allá de Villa Juárez, era en el sentido de que otro de los levantados era una persona identificada con el alias del Lagarto Madrigal seguiremos informando digo si es que antes no nos topamos con un sicario y nos da pasaporte al más allá.