CON PRECAUCIÓN: Para lo que sirven los cargos plurinominales

Por Sergio Mejía Cano

05 / Junio / 2019



Cada día se oyen más las voces en contra de las diputaciones y senadurías plurinominales, incluso la misma Tatiana Clouthier que ahora paradójicamente ocupa una diputación por esa vía, está por presentar una iniciativa de ley para que desaparezcan al menos 32 senadurías de este tipo, cosa por lo que ya se le ha llamado la atención para que también propugne por la desaparición de las diputaciones de representación proporcional.

El mismo Enrique Peña Nieto, siendo candidato a la Presidencia de la República, prometía que de llegar eliminaría por lo menos 100 diputaciones plurinominales, cosa que quedó en pura promesa, cosa rara en un político, claro está.

Pero por qué la ciudadanía tiene que estar cargando con un gasto claramente innecesario con los cargos de legisladores que llegan a una curul sin ensuciarse los zapatos ni sudar una gota nada más estar esperando los resultados electorales para después ir a sentarse cómodamente esperando las instrucciones a seguir.

Es un hecho que los cargos de representación proporcional no le sirven para nada a la población, que son más bien una cuña para reforzar la línea dictada desde las alturas, porque simple y sencillamente la mayoría de los que llegan a ocupar un cargo ya sea de diputado, ya sea local, federal o senador se sienten más comprometidos con quien los puso en ese lugar que con la población, ya que no representan a nadie en general sino a sus propios intereses, los de grupo y por supuesto a quien le deben el favor de estar mamando del presupuesto.

He ahí los casos emblemáticos de Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones Rivera que ya tienen tiempo saltando de una Cámara a otra; y si bien por el momento están en relax, posiblemente para las próximas legislaturas ahí estarán nuevamente, aunque podría ser un poco más difícil que antaño por estar ahora muy desfasado el otrora partido aplanadora, el PRI, pero de que aspiran a seguir viviendo fuera del error tal vez no sea muy descabellado que digamos. Pero no nada más estos dos connotados priistas se la han pasado saltando como viles chapulines de la Cámara Alta a la Baja y viceversa, pues también tenemos el ejemplo de varios líderes sindicales como doña Elba Esther Gordillo Morales, Carlos Romero Deschamps, Víctor Flores Morales, Francisco Hernández Juárez y varios más que por el momento se escapan a la memoria; pero queda claro que estos cargos plurinominales, si bien se dijo en su momento que se creaban para que los partidos minoritarios tuvieran representación en ambas Cámaras por los votos obtenidos, más bien han servido para colocar ahí a incondicionales dispuestos al mande usted.

Aunque claro que ha habido excepciones, pero por lo regular, la mayoría de los que ocupan una diputación o una senaduría no se sienten comprometidos con la ciudadanía para nada, pues están conscientes de que no están donde están por el pueblo, sino por un dedo mayor al que se sienten inclinados a obedecer ciegamente. Y si bien el cargo se los prestan y no les pertenece en derecho por el voto popular porque no buscaron el voto en sí, los hay tan descarados que ya una vez con la diputación o senaduría en el bolsillo se sienten tan dueños del cargo que hasta renuncian al partido al que realmente pertenece el cargo, pero se dan el lujo de llamarse después independientes, vaya descaro.

Y ahora recientemente tenemos un claro ejemplo de para qué sirven las diputaciones plurinominales con esta aprobación de la reforma a ley laboral de la burocracia, en la que sin ver, la mayoría de los plurinominales del actual Congreso del Estado de Nayarit, emitieron su voto para dicha aprobación sin importarles para nada la opinión popular. Pero qué se podía esperar de varios de estos diputados plurinominales, si a algunos que fueron electos mediante el voto popular les valió gorro hacer las cosas al aventón, pues qué se podía esperar de estos plurinominales locales que no sienten ningún compromiso para con la ciudadanía.

Claro que hubo excepciones de algunos diputados locales que no aprobaron esta reciente aberración legislativa, pero como hubo mayoría acuñada por algunos plurinominales, pues he ahí el resultado anómalo para los trabajadores burocráticos de nuevo cuño, porque se dice que quienes sufrirán las consecuencias serán únicamente los que obtengan su base laboral posterior al entrar en vigor esta reforma laboral de la burocracia; algo que se podría interpretar como un apapacho para calmar los ánimos de los antiguos burócratas.

Sea pues. Vale.