Beyto Arellano con un gobierno sin tumbo en Acaponeta

*CON UN JUGOSO SALARIO DE DECENAS DE MILES DE PESOS, Y A 2 AÑOS DE SU GOBIERNO, PARALIZADO E INCAPACITADO EL BEYTO ARELLANO NUÑEZ, PARA RESOLVER LOS GRAVES PROBLEMAS QUE AQUEJAN AL MUNICIPIO QUE DICE GOBERNAR, EL DE LOS ACAPONETENSES.

25 / Septiembre / 2019



Pedro Bernal/ Gente y Poder


Ahora resulta que El Beyto Arellano culpa a los acaponetenses de no saber cuidar el agua, y de que no cuidan el no tirar basura para que las alcantarillas no se llenen de esta, hasta donde llego el presidente municipal de Acaponeta, que quiere que la ciudadanía trabaje por él, a pesar del jugoso salario que recibe mes por mes no es capaz de devengarlo, y para lo único que sirve es para organizar montas de a caballo con taquito ruidito y traguito todo con cargo al erario público, aquí el noble pueblo de Acaponeta está pagando caro su error al haber votado por una persona que ahora ya no halla como salir del atolladero, Humberto Arellano a 2 años de su mandato municipal culpa a medio mundo de su incapacidad para administrar al pueblo de Acaponeta, y lo que en 2017 los acaponetenses le confiaron entregándole algo tan importante como son las riendas de un pueblo progresista y no las riendas de un caballo, hoy por hoy acompañado del bueno para nada de su secretario de gobierno municipal el secretario Manuel Fernando Flores Tejeda, tienen al municipio de Acaponeta inundado de aguas negras, además por si esto fuera poco barrios y colonias en completa oscuridad, así lo mencionan en sus quejas quienes viven esta situación sin que nadie los oiga agarrando como alternativa las redes sociales para que todo el mundo sepa en qué situación viven los acaponetenses, gobernados por una persona insensible y e incapaz de atender las necesidades de su pueblo, y a los vecinos afectados por sus calles sin luz no les queda de otra más que cooperase para comprar sus lámparas ya que el alcalde Humberto El Beyto Arellano Núñez prefiere gastárselo en sus tradicionales cabalgatas, a la vez demostrando que no puede con el paquete y la silla presidencial le quedo muy grande, porque creyó que era de a caballo.