VISITAN SANTIAGO IXCUINTLA SU TIERRA LAS HERMANAS OBDULIA Y MARIA MENDOZA

19 / Febrero / 2020


José María Castañeda

Dos mujeres que en su infancia vivieron momentos difíciles por la precaria situación económica que se vivía en aquellos ayeres de 1960, situación que las obligó a trabajar en las cuadrillas de corte de tabaco verde para hornos, tenían y tienen su vivienda en el cerro grande pero que al paso de los años emigraron a los estados unidos en busca del llamado sueño americano cosa que lograron trabajando con mucho ahínco y que les ha permitido como dicen ellas mismas nos ha permitido devolverle a nuestro barrio algo de lo mucho que nos dio en nuestra niñez.

Las dos mujeres responden a los nombres de Obdulia, y María Mendoza, siendo Yuya, quien abrió brecha para que al paso de los años otras de sus hermanas emigraran también a los Ángeles california, donde hasta la fecha radican y vienen tres veces al año a su terruño para planificar con vecinas del cerro, las acciones a tomar en fechas de gran trascendencia como lo son el festejo del día de la Cruz, el festejo del día de las madres, y la posada de fin de año para los niños haciendo la observación que el día de la Santa Cruz, organizan una peregrinación que parte del templo del Sr. De la Ascensión misma que es acompañada con música de banda mencionando María Mendoza, que está vez contratarían un castillo pirotécnico que le dará el realce que se requiere al festejo, además de que los vecinos de la calle Donato Guerra, en su mayoría se organizan para adornar la calle con motivos de fiesta, además de que el sacerdote celebrante oficiara una santa misa.

Obdulia Mendoza, señaló que como ya es costumbre también organizaran el festejo del día de las madres donde a las festejadas se les obsequian regalos esperando como ya es costumbre la música de banda para poder sacarle brillo a la suela del zapato, y ya en el mes de diciembre volver a organizar la posada para los niños donde se les otorga un regalito que les permita vivir el sueño de la navidad, María Mendoza, invita a las personas que también radiquen en la unión americana para que hagan un pequeño donativo que les permita dibujar una sonrisa en el rostro tanto de las mamas el 10 de mayo, como de los niños en su posada de fin de año, y bueno para regocijo de todos aquellos que acuden a presenciar los festejos del día de la santa cruz, por lo que no son pocos ni pocas las personas que esperan con ansia la presencia de estas dos mujeres que por su generosidad me hacen recordar a la Chata, aquella señora bonachona propietaria de la lonchería mi Cafetal que cada año nos daba porque yo también de niño acudí a tomarme una espumeante taza de chocolate con su respectiva pieza de pan, de esa calidad son mis amigas del cerro grande Obdulia y María Mendoza.