CON PRECAUCIÓN: Un problema de salud, muy preocupante también

Por Sergio Mejía Cano

03 / Agosto / 2020


Ahora con lo de la pandemia de coronavirus, se ha puesto mucho énfasis y hay mucha preocupación en aras de la salud, por lo que se han enfocado la mayoría de las baterías en atacar este mal que se dice, ha generado infinidad de muertes tanto en el país como en el mundo entero. Sin embargo, existe otro problema de salud que, viéndola de bien a bien, debería de tener prioridad también; y esto es el problema del aborto.

La negativa de una parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), de despenalizar el aborto en el estado de Veracruz, ha vuelto a prender la mecha entre quienes están a favor y en contra de la interrupción del embarazo. Lo malo aquí, es que por lo regular son varones los que más se han estado pronunciando al respecto de este tema, que única y exclusivamente atañe a las mujeres mismas, y no a los hombres que en realidad ninguno podría sentir en dado caso, lo que podría inducir a una mujer a tomar la decisión de abortar, porque nada más la mujer que tomó esta decisión de abortar, sabe el verdadero motivo por qué llevó a cabo esta acción.

Desde luego que las personas que se oponen al aborto, lo hacen principalmente por creencias religiosas de doctrinas venidas del extranjero, y por supuesto por decir que están a favor de la vida desde el momento de la concepción; sin embargo, por el motivo que sea, se supone que primeramente está la salud de las mujeres que abortan, porque no por nada en países llamados del primer mundo el aborto está legalizado, y también en la hoy Ciudad de México, en donde el aborto es legal si se practica hasta las 12 semanas de embarazo; y esto por algo será, ¿por qué? Porque está debidamente ya estudiado el asunto en todos los aspectos, pero sobre todo en la cuestión de la salud, porque no es lo mismo que acuda una mujer a interrumpir un embarazo no deseado a una clínica con todos los aditamentos necesarios para la atención y llevar esa interrupción con todas las medidas posibles de salud, a que una mujer vaya a un oscuro cuarto de una vecindad, con una comadrona que no cuenta con ningún tipo de higiene o utensilios esterilizados y que, en determinado caso se agrave la situación produciéndose una hemorragia o cualquiera otro tipo de complicación, y que no haya a la mano ningún medio apropiado para proteger a la paciente.

Y tan es un problema de salud, que está documentado que al año, en nuestro país, hay infinidad de muertes por abortos mal practicados. Así que ¿por qué mejor no hacerlos en clínicas especializadas y con todos los implementos de salud adecuados a la mano? Porque es un hecho que por desgracia, así sigan penalizándose los abortos en la mayoría de las entidades del país, estos se seguirán dando por los siglos de los siglos. Así que por salud, lo más adecuado sería legalizarlos de una vez por todas, para evitar esas muertes provocadas por prácticas de aborto sin las medidas mínimas de higiene y salud.

Obviamente que se tiene entendido que en algunos estados de la República, ya está permitido el aborto por un embarazo que sea producto de una violación; pero el problema es que también en algunos otros estados del país, hay mujeres que penan cárcel por abortos espontáneos, es decir, que no fueron provocados más que por el sistema orgánico de esas mujeres que no pudieron retener un embarazo, y que por alguna situación de su cuerpo desecharon el producto, aun sin quererlo. Está documentado que al menos en los estados de Guanajuato y Querétaro, hay mujeres presas que abortos espontáneos, y esto debido a que como el aborto se considera un delito, no hay pero que valga, así haya sido una situación anómala y sin que nadie más haya provocado el aborto, más que el mismo cuerpo de la mujer que abortó sin querer.

Y esto no es romanticismo puro, porque es un hecho que hay en el mundo infinidad de mujeres que desean ser madres y nomás no pueden embarazarse o si se embarazan, sus cuerpos no son capaces de retener el producto de la concepción.

El aborto debería de ser legalizado, precisamente en aras de la salud, una salud que hoy preocupa mucho, pero por una epidemia; sin embargo, tal y como lo han dicho las autoridades de salud, en nuestro país siempre ha habido otras epidemias, como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y por ende los males renales, y desde luego, el aborto que, debido al enorme número de abortos que suceden en México cada año, también se podría considerar como una epidemia; y de las peores, porque causa más muertes que otras epidemias.

Sea pues. Vale.