EL PERSONAL DEL INAH SON MALOS PARA CUMPLIR SUS FUNCIONES PERO BUENOS PARA TRAGAR WISQUI OPINAN SANTIAGUENCES

12 / Marzo / 2021


José María Castañeda

El Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH por sus siglas sigue sumido en el mar de la burocracia, luego que la casa de los Santiaguenses la presidencia municipal llamado también de manera más pomposa nuestra casa de gobierno, o simplemente palacio municipal ya va a cumplir 6 años con la puerta principal de acceso semiderruida.

Fue a finales del trienio de Pavel Jarero, y los 3 años de Fátima del Sol, además de los casi cuatro años de Rodrigo Ramírez, cuando el ala de la puerta de finas maderas del lado derecho de la principal puerta de acceso se calló, sin embargo aun así los policías encargados de salvaguardar el interior de la presidencia cargándola abrían las dos hojas de la puerta para que las personas que acudían a hacer algún trámite pudiera tener libre acceso, Ya para entonces se manifestaba que la puerta no podía ser rehabilitada porque simple y sencillamente el INAH no autorizaba la rehabilitación porque simple y sencillamente al ser considerada la puerta parte del monumento histórico no se podía rehabilitar si antes no se contaba con el permiso del instituto nacional de antropología e historia, de entonces a la fecha las hojas del calendario que conforman los días y los meses que han pasado estos se han ido desgranando con el devenir del tiempo y la institución que debe de preservar nuestra historia sigue durmiendo el sueño de los in.justos.

Recuerdo como si fuera ayer el paso en la citada institución del antropólogo Gabriel Méndez Lugo, quien hizo una serie de observaciones en Santiago Ixcuintla de varias cuadras a la redonda donde las personas que tenían sus casas dentro de las primeras 5 bloques del centro histórico tenían que adaptar sus viviendas a la normativa que se requería, recuerdo que por aquel tiempo el ahora empresario en carburantes Sergio Emilio Hernández Porras. Quien remozaba su casa de Bravo y Degollado tuvo que adaptarse a la normativa del INAH, Hoy han pasado los días las semanas y los meces creo que el titular del instituto ya es otra persona de la cual ni su nombre conocemos ya que el antropólogo Méndez Lugo, alcanzo su jubilación seguramente y ante esta pasividad de quienes deben de velar por preservar nuestros monumentos históricos estos simplemente quedan en el olvido del personal del INAH quienes son malos para cumplir sus funciones pero buenos para consumir wiski, sea por dios.