Por: Alfredo López Tovar.


San Vicente.- O están muy Nacos o de plano son unos verdaderos delincuentes los policías del poblado de San Vicente, comentan habitantes de esa localidad, quienes agregan que los uniformados se han ganado a pulso el repudio de los padres de familia, quienes por razones muy obvias prefirieron reservarse el nombre, esto para que sus hijos o ellos mismos no sufran una represalia; siendo a raíz de que unos jóvenes que sufrieron atropellos a sus garantías individuales, el que les estén sacando a los policuicos a flote todas sus arbitrariedades que afectan directamente a la población, misma que por este conducto le solicita al presidente municipal Román Villela Moyorquin, que se ponga las pilas y que de una buena vez empiece a dar de baja a una gran mayoría de los policías, incluyendo al jefe inmediato Eleodoro Carranza, quien les solapa a sus subordinados sus prepotencias, altanerías, abusos de autoridad y todas sus cochinas arbitrariedades.

La primera de ellas nos aseguran quienes fueron victimas de los uniformados, que solo por defender sus derechos han sido encarcelados, incomunicados en los separos, prácticamente secuestrados y obligados a soportar los hediondos olores de los baños que nunca los asean y que la verdad son una verdadera e inhumana porquería.

La segunda es que no les permiten hacer efectivos sus derechos constitucionales, en los cuales el detenido puede realizar una llamada a sus familiares, esto por que dice el oficial de barandilla que tiene prohibido por sus superiores prestarles el teléfono, por que el Ayuntamiento solo cuenta con el plan de una empresa telefónica de 100 llamadas y que ellos no quieren pagar si se pasan de las mismas.

La tercera arbitrariedad es que cobran exageradas multas que van desde los $ 500.00 para arriba y no les entregan recibo por ese concepto y por ningún otro, siendo lo peor del caso que les hacen perdidizas algunas de sus pertenencias.

Estos son pruebas mas que suficientes para que el Alcalde de Rosamorada Román Villela Mayorquin, inicie con una exhaustiva investigación, para que empiece a dar de baja y a castigar a quienes han estado actuado con abuso de autoridad e infringiendo la ley en perjuicio de la ciudadanía.