Definitivamente los señalamientos que se han suscitado entre la Iglesia Católica y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no dejan una buena imagen ante la sociedad, es muy válido el derecho de la Iglesia a expresarse, más no en la forma que lo realizó el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, porque hay imputaciones directas, a menos que el cardenal tenga las pruebas como lo refirió, porque en México, el que afirma está obligado a probar, los dicho esperemos que no haya tales pruebas, porque en su caso se perdería la credibilidad que tenemos en nuestras instituciones aseguró el diputado local, Juan Antonio Echegaray Becerra

Añadió, como en este caso de los señores ministros de la SCJN, en donde hasta no se demuestre lo contrario, actuaron con probidad, con ética – así lo quiero entender, yo soy un hombre que respeto a las instituciones, por ello aun cuando no comparto, el sentido de las resoluciones , pues finalmente es una resolución que a todos nos obliga a acatarla, en su cumplimiento de observancia,-

Sin Embargo la controversia que ha entre los Representantes de la Iglesia Católica y los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, está fuera de término, lamentable, porque –yo inclusive comparto algunos de los argumentos de la Iglesia, en relación a las desafortunadas resoluciones de la SCJN – que finalmente es la última instancia, es el poder que tiene la potestad y facultad de interpretar la ley, en su caso de decretar la validez, la Suprema Corte ya resolvió la validez, tanto de las uniones de parejas del mismo sexo, como la validez de la posibilidad de adoptar de estas parejas.

Echegaray Becerra, expresó y digo que la Iglesia está fuera de término, porque lo debió de haber hecho no con posterioridad, yo creo que los argumentos debió en su momento ponerlos del conocimiento de los ministros de la Suprema Corte, para tratar en su caso de incidir en las resoluciónes, que en el caso particular las personas con preferencias sexuales diversas me merecen mi respeto, son seres humanos, con muchas cualidades y muchas calidades en donde personalmente –yo tengo gran amistad con muchísimos de ellos, pero a donde no voy y no estoy de acuerdo, es en la posibilidad, que ellos puedan adoptar menores de edad, es lo que no comparto.

Agregó, porque en este caso no se está escuchando, la opinión de estos menores de edad y ahí fue una omisión –en mi punto de vista de la Corte,- porque en términos de los tratados internacionales que ha celebrado el estado mexicano, con diversos países y diversos organismos internacionales, se ha determinado que debe de prevalecer, el interés de los menores, sobre el interés de los particulares.

Esto es si los particulares tienen el interés de adoptar bueno, pero falta escuchar a los menores y en este caso en los menores de edad, está comprobadísimo, que las cuestiones de preferencias sexuales distintas, se dan en porcentaje del 60 por ciento, por cuestiones genéticas, nace uno con los genes que en preferencias son del 60 por ciento y el otro 40 por ciento es en base al entorno en donde se desarrollan, se nace y se convive, por ello el hecho de no tomar en consideración a los menores, en su momento se afectarían sus derechos de ser oídos de que expresen si están o no de acuerdo de estar en una matrimonio de personas del mismo sexo finalizó