En la temporada de calor y lluvias, las infecciones gastrointestinales y de las vías respiratorias superiores son las que representan la mayor morbilidad de casos de evolución aguda en el ámbito delegacional.

Debido al calor producido por las altas temperaturas durante el día y a la precipitación pluvial que humedece el ambiente, lo cual también ocasiona cambios de temperatura, son factores que favorecen la presencia de las infecciones intestinales y de las vías respiratorias superiores.

El doctor Francisco Javier Aréchiga Rodríguez, coordinador auxiliar de Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit explicó que se pueden prevenir estas enfermedades con las siguientes medidas higiénico-dietéticas: lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño; lavar y desinfectar las frutas y verduras, freír o cocer bien los alimentos, sobre todo pescados y mariscos, ingerir agua de consumo humano 100% potable; no exponerse a cambios bruscos de temperatura, y resguardarse de la lluvia.

Es importante, acudir al médico en cuanto se presenten síntomas de una infección intestinal: vómito y diarrea (por más de dos ocasiones en 24 horas), acompañadas de dolor abdominal; evacuaciones líquidas, con presencia de signos de alarma como sangre en evacuaciones, vómitos incoercibles, mucha sed, poca cantidad de orina, signo de lienzo húmedo, pulso rápido, llanto sin lágrimas, depresión de fontanela anterior y fiebre; sobre todo si ocurre en niños pequeños y personas de la tercera edad, porque el sistema inmunológico de sus cuerpos es más vulnerable y más fácilmente sufren complicaciones como la deshidratación.

De los padecimientos gastrointestinales, los más frecuentes son los provocados por bacterias como la escherichia coli, salmonella shigella y cólera.

Respecto a las alteraciones que afectan las vías respiratorias, éstas presentan los siguientes signos y síntomas de alarma (dificultad para respirar, tiros intercostales, coloración azulosa de labios y uñas, aleteo nasal).

Ambos casos deben atenderse con un especialista y evitar la automedicación, porque pueden complicarse y poner en riesgo la vida del paciente. La falta cultura de higiene personal (lavado de manos), calor, humedad y contaminación ambiental, son los factores de riesgo importantes.

Finalmente, el especialista mencionó que ambas enfermedades, las cuales están bajo vigilancia epidemiológica permanente, hasta la semana epidemiológica No.33 del año en curso, reportan que no están dentro de zona de alarma o de epidemia.