Por: Rosy Cervantes
San Blas, Nay.- La mañana del lunes 06 del actual, el presidente municipal Layín Ramírez Villanueva acompañado de su equipo de trabajo llevó apoyo económico y despensas a las poblaciones de Santa Cruz de Miramar y El Llano, junto con solidario esfuerzo y la certidumbre de que no están solos en momentos difíciles como éste.
Las 60 familias que en esta localidad sufrieron la inundación de sus viviendas, con la consecuente pérdida de todas sus pertenencias, recibieron con agrado los apoyos junto con su comisariado ejidal Juan Francisco Arias.
El alcalde sanblasense, en Santa Cruz y el Llano dio una muestra más de respetuoso y solidario apoyo junto con regidores, funcionarios, directores y trabajadores del 38 Ayuntamiento que preside, así como también hizo presencia el personal del DIF municipal para comunicar a la población afectada su solidaridad con la causa.
El presidente Layín dijo a todos que afortunadamente no hay vidas humanas que lamentar, que todo tope en lo material, eso se recupera trabajando, la vida no.
Yo tengo un compromiso con San Blas y con dinero y sin dinero estoy aquí para apoyar en estos momentos difíciles, hoy y siempre
El ayuntamiento está muy pobre, pero en estos casos hay que sacar el apoyo de donde sea, yo vine a servir desde el primer día que asumí la responsabilidad como su presidente y así seguiré hasta el último día.
Ya di instrucciones a la Tesorera Argelia para que les dé $1000.00 por familia en este mismo momento
El personal del Sistema DIF de San Blas entregó las despensas a toda la población, las amas de casa hicieron fila para recibir los alimentos para sus familias.
Momentos después, tras cruzar en panga el ancho y caudaloso arroyo, a la población de El Llano se les entregaron despensas en presencia del comisariado ejidal Juan Luis Flores.
Desde hace 51 años no llovía tanto en la región, comentaban asustados y nerviosos los pobladores de Santa Cruz, la mañana del sábado cuando, apoyados por elementos de Protección Civil, Seguridad Pública y Marinos de la Sexta Zona Naval sacaban sillones y colchones empapados de sus viviendas inundadas.
Aunque el agua es vida y verdor, en esta ocasión las lluvias torrenciales provocaron que el caudal del arroyo que cruza el poblado de Santa Cruz de Miramar aumentara de forma impresionante y rápida, por lo que las sesenta familias que vivieron tranquilamente por más de medio siglo a las orillas de éste antes apacible arroyo, despertaron a las 3 de la madrugada con el peligro de enormes remolinos de agua que en pocos minutos inundaron totalmente sus viviendas.
Las familias por fortuna siguen completas, lograron salir de las casas inundadas para ponerse a salvo, no ocurrió así con sus pertenencias. Refrigeradores, camas, lavadoras, estufas, enseres domésticos, ropa y aparatos electrónicos quedaron bajo las aguas, dejando sin nada a estas personas.
Los derrumbes en la carretera 200 se vieron continuos. La agricultura también fue severamente dañada. Plantaciones de Yacka, plátano, Chile, Jitomate y Maíz quedaron devastadas en las cercanías de estos arroyos.
Al amanecer, la gente recibió otra mala noticia: el desplome estrepitoso del puente que conduce al poblado de El Llano que dejó incomunicada a esa y otras localidades, como Jolotemba, el Espino y otras rancherías, porque también se había desplomado el puente de Zacualpan.
Se vio mucha movilización de las autoridades estatales y municipales para auxiliar a los habitantes de estas zonas siniestradas.
El viejo puente derrumbado por las aguas, de cuarenta metros de largo será nuevamente construido. Así lo declaró el gobernador Ney González.
Provisionalmente se instalará un puente ligero que aseguran está listo para mañana jueves. Mientras tanto, la gente cruza el ancho y peligroso arroyo en panga, ésta firmemente asegurada con cables para que la corriente del agua no se la lleve.
Gobierno del estado está interviniendo en los trabajos de construcción del puente colapsado y en la limpieza de las carreteras que sufrieron deslaves.