Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Por ahí dijo un mal educado que el indio que recientemente apareció esculpido en la glorieta Centro Valle de Bahía de Banderas, que es el primero de una serie de tres figuras (faltan otro indio y una india, que no tienen nada que ver con la igualdad de géneros que habrá en el próximo sexenio) al verlo de lejos parece que está volando un papalote chino o japonés, pero que no es otra cosa que un pescado atravesado con la lanza del indígena, en actitud de que podría estar a punto de darle una zarandeada
Sobre el arte –dijo el Barón de Holbah-: No puede haber mayor suplicio para un artista que el de producir para un público de ignorantes y padecer el juicio de un imbécil.
Y para estar a tono con los críticos de las grandes obras diseñadas por extranjeros en ocasión de los fastuosos Centenarios de México, que costaron una millonada en dólares pero que lucieron muy náis, (por ejemplo el Coloso, que no le llegaba al de Rodas, que tenía una patota gigantesca en un continente y la otra en el vecino, tal y como tienen a México las drogas y los EUA), el señor Paniagua, primer edil de Bahía, dijo que Los fenómenos de la naturales, no van a detener mis proyectos y que Aunque necesitamos mucho dinero para reconstruir los daños en los pueblos: Dos puentes en puntos tan importantes como Sayulita y San Pancho, ayudar a las familias que todo lo perdieron con el crecimiento de los arroyos, como en Higuera Blanca, los problemas no nos van a detener Y no se detiene (dice la nota informativa) la marcha de Bahía de Banderas y la mejor demostración de que por dinero no paramos, es la colocación de esta enorme figura de seis metros, como para darles un quemón de las poderosas de Paniagua.
Ojala le pasara la receta al presidente municipal de Tepic, que con doce millones de pesos que acaba de conseguir prestados, le basta y le sobra para tapar los 499,000 baches que tienen las calles de Tepic, que ni con la coperacha (¿) de sus colaboradores (que ganan sueldos de funcionarios de Obama, el negrito billoneto berrinchudo) lograría cubrir los de unas cuantas colonias de las trescientas y algunas más que tiene la capital nayarita.
Pero esto es muy dudoso ya que la mayoría de los clientes de los centros botaneros y los de las nuevas tiendas esas que abren a las dos de la mañana y cierran a las doce del día, en varios puntos estratégicos de esta capirucha (cerca del Libramiento, cuyo dueño tiene nombre de gringóche y es bisoño y lampiñón) son empleados de confianza de sá sá y pues están muy gastados
Ahora, volviendo al indio que dice un mal educado que parece estar elevando un papalote y que en su físico se parece a aquella hermanóta agua que un día colocara Manolo Cota frente al paseo del remodelado diez veces, La Loma, y que por vergüenza mandó quitar ante las vaciladas que hizo el pueblo del escultor y del mal gusto del ex primer edil; quien por cierto dijo (el del cincel y del martillo) que el público tepiqueño no sabía apreciar las formas de la señora obesa de crecidas pompas, que él se dignó esculpir y que sabrá Dios para dónde le dieron.
(Dicen las malas lenguas que por ahí está en un rancho de cierto ex funcionario del D. F., de la pelea pasada, pero la verdad no ha sido comprobado el chisme).
Pero Control señores Control lo cierto es que tres cosas no es posible ocultar: el amor, la gordura y los billetes así que habrá que aplaudir a Paniagua su amor por el arte, la figura voluminosa y el desprecio por la lana que están costando estos tres especímenes indios de la nueva escultura de Bahía de Banderas