POR MIGUEL ANGEL CASILLAS BARAJAS
Desde los albores del año 1947, mucho antes del surgimiento del rock and roll en los Estados Unidos; en algunos Estados de la Unión Americana las juventudes reclamaban espacios propicios para la diversión y entretenimiento, de ese reclamo social surgieron diversos grupos de rebeldes como los llamados Booze fighters (Los luchadores del trago) que en el año 1947 hicieron de las suyas. Montados en sus potentes maquinas de acero como las Harley Davidson, surcando los vientos de la estepa norteamericana como bólidos. En un inicio, estos grupos pretendían organizarse sanamente para hacer turismo casero como lo era visitar las ciudades circunvecinas y realizar algunas reuniones masivas con el fin, de intercambiar experiencias y exponer algunas innovaciones técnicas en sus motos, o bien, para lucir algunos atuendos vistosos que servían para decorar las motos y bailar ciertos ritmos musicales como el blues y el jazz al calor de una fogata y así llamar la atención, lo malo de todo esto empezó, cuando estos grupos se reunían se consumían grandes cantidades de cerveza o alguna droga y empezaban a discutir y a pelear entre ellos mismos y luego rompían con la tranquilidad y la paz social.
A raíz de este movimiento, en el cine surgieron películas como la protagonizada por Marlon Brando en el año de 1953 The Wild One (el Salvaje) dirigida por Laslo Benedek, en donde precisamente trata de el surgimiento de estos grupos motorizados. El personaje central de la película es El Johnny (que personifica Marlon Brando), este personaje, dirige a un grupo de inadaptados sociales que cometen diversas tropelías en su camino, entre las que destacan las peleas callejeras y el desenfreno del orden social, para luego llegar después a convertirse en los temidos y odiados ángeles del infierno.
En el año de 1955 llega a la pantalla grande la película Rebelde sin causa protagonizada por el joven actor James Deán y llevando como coestrella a Natalie Wood. Esta cinta fue dirigida por Nicholas Ray, que trata nuevamente el tema de la juventud desenfrenada. Jim Stark es un joven rebelde que alza su voz en contra de la sociedad conservadora americana, rompiendo con ciertos estereotipos y los viejos moldes antagónicos de falsa moralidad, y precisamente es en esta cinta donde se liga al Rock and roll como un ritmo frenético extraído del Jazz y que es adoptado por los jóvenes inquietos de la sociedad norteamericana de los 60s en los salones, en los graneros que son adaptados para la realización de tardeadas y luego también en las clausuras de las fiestas escolares. En esa época aparecen en escena también las llamadas Rockolas en antros Y cafés cantantes.
La actuación tan realista que hace el actor James Deán causó tal impacto entre la juventud de esa época, que hasta hoy sigue siendo la imagen viva del típico del rebelde sin causa norteamericano. Desafortunadamente termina con su carrera artística un 30 de septiembre del mismo año (1955) a la edad de 24 años, al chocar su porche tipo speedster 556 bautizado con el nombre de El pequeño bastardo al impactarse contra de un pesado tráiler, un mes antes de ver exhibida en carteleras su película El rebelde sin causa.
Después de la imponente figura de James Deán, vinieron varias películas más que hablan de esa mezcla entre rebeldía estudiantil y el rock and Roll, aunque solo nos referiremos a dos de ellas Vaselina y La Bamba.
Vaselina es dirigida por Randal Kleiser y fue rodada en 1978 siendo protagonizada por el rebelde Danny Zuko (John Travolta) y la inocente y dulce Sandy Dee (Olivia Newton Jhon) que trata la historia de un amor estudiantil que se origina en vacaciones de verano, de esta película musical surgen varios temas inolvidables como Grease Lightning y otros mas que calaron muy profundo entre la juventud como verdaderas joyas musicales del rock clásico.
Por último, La Bamba, nombre que es tomado del titulo de una canción popular mexicana. Filmada en 1987 siendo dirigida por Luis Valdez. Trata de la vida de Ritchie Valens (Lou Diamond Philips)un talentoso músico que convierte esta canción clásica mexicana del propio estilo tradicional veracruzano que le conocemos históricamente, a una canción rockera. Además trata de la vida de Ritchie Valens el famoso precursor del Rock, compositor de la bella canción Donna y que falleciera trágicamente al desplomarse el avión bimotor de cuatro plazas en el que viajaba en una gira. Por cierto que ese amor que sentía por esta chica Donna Ludwig, nunca fue plenamente correspondido. Una excelente película y con buena dirección y bellos temas musicales.
En fin, el rock siempre ha ido de la mano con la juventud desenfrenada siendo un pilar indiscutible y muy importante en sus reclamos sociales que interrumpen de alguna manera con cierta rebeldía la paz y armonía social. Motivados tal vez por una gran incomprensión de la propia sociedad y del gobierno, que siempre ha tomado como último recurso el aniquilamiento de casi todos los movimientos estudiantiles. El rock siempre solidario, ha estado presente en todas esas luchas sociales con su ritmo y sus gritos frenéticos, claro, después de su nacimiento en los años sesenta.