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¡Ese es mi amigo!

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14 / Agosto / 2018

Alguna vez mi padre me dijo cuando era pequeño: Polilla –así me conocen en mi casa, los amigos se cuentan con los dedos de las manos y muchas veces hasta sobran. De ahí que me pregunto siempre: ¿Quienes son mis verdaderos amigos?.

Acaso he de desconfiar de todo al que he conocido. No sé. ¿Cómo saber

quienes son mis amigos? ¿Serán acaso aquellos que me llaman para salir

conmigo, o aquellos que me despiertan cuando estoy dormido?

¿Los que me apoyan cuando estoy afligido, o los que me hacen ver mis

errores aún y que no sea lo que yo he querido?

Los que me felicitan en mi cumpleaños y celebran conmigo toda la noche, o

los que con una simple llamada me hacen sentir vivo. Los que están

incondicionalmente ahí cuando los necesito, o los que a pesar de su ausencia

son los que más me han querido.

Serán los que me dicen que todo esta bien, o los que me dan la contra y lo malo me hacen ver. Los que me prestan dinero cuando lo necesito, o los que me lo niegan porque saben su destino. Los que al verme me saludan con un gran abrazo, o los que me reciben una sonrisa y un sincero apretón de manos.

Los que me cuentan sobre todo lo que les pregunto, o los que sin pedirlo

lloran conmigo por lo que les ha sucedido. Los que me dicen que me quieren,

o los que con una sonrisa transmiten más de lo que pueden. Con los que nunca

peleo, o con los que a veces riño.

La verdad es que puede haber muchas clases de amigos, pero solamente cuento en mis manos a los que aun conociendo mis sentimientos, mis

pensamientos, mis fantasías, mis alegrías, mis éxitos y mis fracasos, confían

en mí y sobretodo me aceptan como soy, sin cuestionamientos, ni reproches,

simplemente se limitan a decir, Ese que va allí es mi AMIGO.