CON PRECAUCIÓN: Los macheteros de San Salvador Atenco

Por Sergio Mejía Cano

20 / Agosto / 2020


A principios del sexenio de Vicente Fox Quesada, como Presiente de la República (2000-2006), cuando tuvo la idea de construir un aeropuerto en Texcoco, y que dio pie a la lucha de los llamados macheteros de Atenco, y que varias imágenes al respecto se trasmitieron por televisión, resaltando un video en donde un hombre a caballo, se tocaba con un machete sus botas diciendo que esas botas sí eran de hombre, y no como las que usaba el entonces presidente Vicente Fox.

Recuerdo que hubo voces de algunos analistas en ese tiempo, que decían que ya mero Carlos Salinas de Gortari o Gustavo Díaz Ordaz iban a permitir tal afrenta, que a la de ya los dirigentes de ese movimiento de protesta en contra de la construcción de un aeropuerto en el estado de México, ya estuvieran encarcelados acusados de abigeato, guerrilleros, narcos o mínimo de secuestradores; pero que Vicente Fox había demostrado una gran debilidad o falta de gobernabilidad al desistir de la idea de la construcción de una nueva terminal aérea para sustituir o relevar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Y al parecer ahí quedó todo, aunque los movimientos disidentes continuaron en pie de lucha por aquello de por si la moscas y se quisiera revivir ese proyecto que afectaba seriamente por lo menos tres de los municipios aledaños al lugar indicado para la expropiación por causa de utilidad pública.

Y no nada más para los analistas era común que pensaran eso de fabricar delitos a los disidentes por cualquier cosa, sino también la mayoría de la gente tenía en cuenta de que posiblemente había mucha gente encarcelada por supuestos delitos que jamás cometieron o que les escarbaron en su pasado y algo les habían encontrado y de ahí se agarraron las autoridades para hacerles pagar su osadía de incomodar al gobierno en turno, y no permitir que se hicieran grandes negocios con los terrenos que serían expropiados.

Aquí en Tepic y tal vez la mayor parte de Nayarit, es tema obligado el comentar respecto a la aprehensión de una periodista de la costa, de nombre Patricia, por supuestamente estar involucrada en hechos fraudulentos con terrenos en el municipio de Bahía de Banderas, específicamente en la colonia Emiliano Zapata, en el poblado de San Vicente.

La duda de muchos ciudadanos estriba en que cómo es posible que esta periodista haya incurrido en actos delictuosos a sabiendas de que iba a estar en la mira del gobierno del estado de Nayarit, desde aquél momento en que en una de las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador AMLO, habló fuerte señalando respecto a la desaparición de un joven, caso del que ya le había hecho mención esta periodista a AMLO, en una anterior visita del presidente, precisamente a Bahía de Banderas, y de que a pesar que se le había dicho al gobernador que atendiera el caso, en todo ese tiempo no se había resuelto nada sobre la desaparición del joven en cuestión. Obvio que la mayoría de la gente que vio y oyó este reclamo de la periodista Patricia frente a AMLO, intuyó que por este hecho, tal vez se habría incomodado al actual gobernante de Nayarit y a la mejor a alguien más.

Por eso resulta algo incongruente que esta periodista de la costa haya andado en malos pasos sabiendo que la iban a estar monitoreando en todo momento para ver qué le encontraban. Y no es explicable que si la señora Patricia incurrió en alguna clase de delito, lo haya hecho conscientemente, debido a su larga experiencia como periodista y comunicadora, y tal vez conocedora de los entresijos en que se pudiera meter y más, por considerarse también luchadora social; pero quién sabe, porque nada más ella sabe a ciencia cierta el porqué de su situación actual.

Y si bien las cosas por su propio peso caen, y en caso de que sean infundados los cargos que se le imputan o que no tengan el peso suficiente para llevarla a juicio, por lo pronto ya la pasaron a perjudicar, y la quemada mediática no se la podrá quitar entre las personas que se creen todo y sin investigar más allá de lo que les dice otra gente.

Lo bueno de esta señora periodista, es que al parecer cuenta con muchos testigos a su favor, gente que la apoya por reconocer que las ha ayudado y que entienden que su único delito es ponerse del lado de los más necesitados; aunque vuelvo a insistir: quién sabe y cómo esté la cosa, como en este caso, de personas que no cuentan con un espacio de tierra en donde fincar o que si ya lo tenían fincado y les fue arrebatado por equis motivos.

Sea pues. Vale.