Por: Olegario Zamudio Quezada

Cada quien debe enfrentar a la sociedad con sus propios meritos, eso me queda claro y eso va para todos y cada uno de quienes vivimos en esta comunidad Cora, el caso de Julio Betancourt es el mismo caso de alguien, que debe responder a la sociedad por sus propios meritos o deméritos.

Creo que en esta sociedad matraca, la empresa del periodismo y sus periodistas hacen lo posible por sobrevivir y en ello, llevan todos los esfuerzos de quienes integran la planilla de trabajo en esta ardua labor de informar

Por la mañana me desayune unos huevos divorciados, con el Julio Betancourt y unos amigos, en ese lugar leímos un periódico, donde escribe el muchacho que es muy bueno en su paranoia para describir historietas y esta ocasión Betancourt fue blanco de sus alegrías mentales.

No repetiré los datos de la nota, pero si diré que ese mismo muchacho, le da por pedir limosna para su sobre-vivencia cotidiana y Julio ha sido blanco de esta pedimia en ocasiones que me ha tocado estar presente, precisamente a él que es comedido y solidario con la raza.

Creo que en el dicho de esta nota periodística tan bien conformada, con la idea de estar chingando son varios los actores que tienen responsabilidad, primero, quien publica esa información, segundo el que redacta la noticia, porque pues, que seria del que la redacta si nadie se la publicita.

Otro que también tiene responsabilidad es el culero que soltó con encargo la información maltrecha en dirección de señalar y meter en predicamento a mi amigo Julio, porque quiero asegurar, que el citado periodista no tiene bolita mágica para enterarse, alguien le habló a la oreja y le arrimó ese petate.

En esta administración y otras, cada quien es responsable de sus actos y de cumplir con la responsabilidad que le fue conferida, así como manejarse con una escala de valores sociales que permita vivir en equilibrio y en clima de respeto.

Esos tipos que andan colando información masticada, para denostar a otros es una muestra de quien se sabe canalla y creo que quienes gustan de esta práctica, si es que trabajan en el gobierno deben de mantenerse al margen de estas infamias o dar la cara.

Julio aquí ha vivido, lo conozco desde la FEUAN, es un tipo afable, aquí ha encontrado calidez y ha formado a su familia y no creo que este planteándose la idea de irse al extranjero, ha tenido responsabilidades y ha cumplido cabalmente a la confianza que el Gobernador le ha conferido.

Tan ha cumplido con su trabajo y deber, que aun está integrado en las tareas de rehabilitación de jóvenes infractores, creo que hay quien aspira a tener la chamba que el sustenta, tan fácil que se la pidan al Gobernador, para que tanta tenebra y brinco.

Si mi amigo fuera delincuente o vicioso, no hubiera tenido las responsabilidades que le han asignado, creo que quienes le hablan al oído a los periodistas por dinero, deben mejorar su método de trascender, pues si no son capases de ser leales con sus pretensiones, menos serán leales con el trabajo y con quienes se las encomienden.

En fin pues, veremos en lo que resta del Gobierno de Ney González, como las mulas se siguen dando de patadas entre ellos, como la deslealtad, la intriga y la infamia, será el alimento diario de quienes se saben desesperados de creer, que en el final de este sexenio, podrán llevar a su intimidad algún dividendo fuera de la ética social. Pues.