La ejecución de un hombre y otro que resultó herido, la tarde de este sábado en Ruiz, volvió a poner sobre la mesa el tema de la información que divulga el Gobierno del Estado.
Seis sujetos fuertemente armados arribaron a bordo de una camioneta azul, a un negocio de chatarra en la colonia Tijuanita, y ejecutaron a Remigio López Escobedo, de 37 años, mientras que resultó herido Francisco Solís Gómez, de 53 años.
La identidad de ambas víctimas fue divulgada a través del portal de Nota Roja de Nayarit, en la red Facebook, de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado.
A diferencia de ello, este domingo la Procuraduría General de Justicia (PGJ) estatal se refirió al mismo hecho, pero omitió identificar por su nombre a Solís Gómez.
De hecho, en los últimos meses se ha visto un cambio en los informes de prensa que divulga la PGJ, que apela a la protección de la identidad de personas que, por ejemplo, denuncian el robo de sus domicilios, de un vehículo o un asalto, situación que se reconoce.
Pero el hecho sangriento registrado en Ruiz y la revelación de la identidad, sobre todo de la persona herida, nos lleva a recordar el manejo informativo que pidió el gobierno respecto a los tres heridos que dejó la ejecución de 15 hombres, el miércoles 27.
Tras los hechos, en conferencia de prensa, el secretario de Seguridad Pública estatal, Fernando Carvajal Cazola pidió a los reporteros no divulgar la identidad de los heridos, uno de ellos funcionario de la Procuraduría General de Justicia que pasaba por el lugar cuando ocurrió el ataque. Solicitó igualmente omitir los hospitales a donde se les condujo.
El hecho de que, por un lado, el secretario pida omitir datos sobre heridos, pero por el otro la dependencia que encabeza los divulgue, como en el suceso de Ruiz, sin el mayor cuidado, a pesar de que hay evidencias de que se trata de acciones del crimen organizado, muestra una clara incongruencia entre una y otra posición.