Por: José Miguel Cuevas Delgadillo
Por: José Miguel Cuevas Delgadillo.
El suicidio se define como la acción de quitarse la vida de forma voluntaria y premeditada. Significa, pues, darse muerte a uno mismo. En los últimos años en el estado de Nayarit el problema del suicidio ha ido a la alza. No existen estadísticas confiables, pero una cifra aproximada tomando en cuenta los casos de años anteriores, en el actual 2010 debemos andar en los 100 suicidios consumados, sin contar los intentos fallidos. La situación es preocupante, si tomamos en cuenta que hasta hace 10 años el promedio anual era de 75 casos más o menos por años. La actual descomposición social que vive el estado incrementa la desesperanza, y por ende, agudiza la sensación de vacío asociado al suicidio en el habitante promedio. Si le sumamos a eso los diferentes factores de riesgo que se asocian a este mal, la situación no es alentadora. Separación, divorcio o muerte del cónyuge; pérdida inminente de un ser querido (muerto por alguna balacera siendo el objetivo o de manera accidental), la soledad y el aislamiento social, problemas económicos, paro reciente o jubilación; mala salud, depresión, enfermedad terminal, problemas con alcohol y/o drogas, historia previa de trastornos afectivos, historia familiar de trastornos afectivos, suicidio, alcoholismo; entre otros factores. Los grupos de alto riesgo son los adolescentes y ancianos. En relación al género, en el varón la frecuencia aumenta con la edad, con una incidencia máxima a los 75 años. Consuman el suicidio 2-3 veces más que las mujeres. Por su parte, las mujeres la edad de mayor incidencia está entre los 55 y 65 años. Intentan suicidarse 2-3 veces más que los hombres.
FACTORES SOCIALES: Estado civil: Solteros, viudos, separados y divorciados. Soledad: Vivir solo, pérdida o fracaso de una relación amorosa en el último año. Lugar de residencia: Más en el medio urbano. Pérdida del rol o status social, marginalidad reciente. Desempleo o trabajo no calificado. Problemática social, familiar o laboral grave. Ateos.
CLASIFICACIÓN DEL SUICIDIO. Suicidio consumado: Conducta autodestructiva que acaba con la muerte de la persona que lo lleva a cabo; Suicidio frustrado: Suicidio que no llega a consumarse porque un imprevisto (algo con lo que no contaba el sujeto) lo interrumpe; Intento de suicidio: Daño autodestructivo con diferente grado de intención de morir y de lesionarse; Ideación suicida: Pauta de afrontar los problemas que tiene cada persona; Gesto suicida: Amenaza con hechos sobre una conducta autodestructiva que se llevará a cabo. Suele estar cargada con simbolismos; Amenaza suicida: Lo mismo que el anterior pero con palabras; Equivalentes suicidas: Son las automutilaciones que puede hacerse una persona; Suicidio colectivo: La conducta autodestructiva la llevan a cabo varias personas a la vez. En este tipo de suicidios lo normal es que una persona del grupo sea la inductora y el resto los dependientes; Suicidio racional: Una persona que tras una larga enfermedad por ejemplo incapacitante, llega a la conclusión de que lo mejor que puede hacer es suicidarse.
El problema necesita atención urgente por parte de la Secretaria de Salud del estado, si no queremos que el asunto rebase los límites de seguridad pública y se convierta en un problema desbordado. Se debe trabajar en la prevención, como lo hace la conocida asociación civil Esperanza para la familia. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com