Una manifestación de policías municipales en la Presidencia Municipal de Tepic, que reclamaron la falta de pago de un ajuste al salario, provocó que salieran a flote otros problemas que enfrenta la citada corporación.
Desde temprana hora, unos 40 policías uniformados se inconformaron en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, después en Presidencia Municipal e incluso acudieron a Palacio de Gobierno.
Reclamaron la ausencia de un pago que, señaló a su vez el tesorero municipal Alejandro Fonseca González, se trata de una prestación adicional que este jueves les sería pagada al mediodía.
Localizado por la tarde, el policía Pedro Loera –uno de los que habló con reporteros y dio su nombre- indicó que efectivamente les fueron pagados mil 400 pesos.
Señaló que el próximo lunes sostendrán una reunión con el presidente municipal Roberto Sandoval Castañeda, y con el secretario de Seguridad Pública Édgar Veytia.
Respecto a los recursos del programa Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (SUBSEMUN), Alejandro Fonseca indicó que se trata de un recurso federal y estimó que a más tardar el siete de diciembre será recibido e inmediatamente entregado a los policías.
Añadió que ese recurso llega a finales de año, recordando que en el 2009 fue entregado el 30 de noviembre.
Pero si bien la manifestación fue motivada por la incertidumbre en los pagos, pronto trajo a cuenta otros agravios a los policías. Por ejemplo, varios de ellos precisaron que mientras un policía gana tres mil 400 pesos quincenales, los policías auxiliares reciben dos mil 175 pesos y están comisionados al cuidado de oficinas e inmuebles por los que el ayuntamiento recibe jugosos pagos.
La creación de esos policías auxiliares, por cierto, nació cuando Ney González Sánchez era presidente municipal.
A lo largo de la mañana, una mujer policía mostró un mensaje de celular a través del cual se le avisó que podría haber repercusiones laborales contra los manifestantes.
Otro agente auxiliar se quejó de que si bien cuentan con permiso para portar arma de fuego, se trata de un revólver con seis tiros, con el que poco podrían hacer si se enfrentan a narcotraficantes que suelen traer poderosas armas de fuego.
¿Qué les vamos a decir a los narcos en un enfrentamiento?, que nos esperen hasta que carguemos nuestras pistolas. Necesitamos más apoyo, que se nos iguale el salario como todo policía, porque el riesgo es el mismo.